Michel Barnier
El negociador jefe de la Unión Europea (UE) para el 'brexit', Michel Barnier. EFE/ Stephanie Lecocq

El negociador jefe de la Unión Europea para el brexit, Michel Barnier, instó este viernes a resolver la situación en la que quedará Gibraltar tras la salida británica del club comunitario antes de octubre, cuando Bruselas pretende finalizar la negociación sobre el acuerdo de retirada del Reino Unido.

"Debemos alcanzar un acuerdo sobre todos los temas aún abiertos en el acuerdo de retirada. Eso incluye la cuestión de Irlanda e Irlanda del Norte, que es la más grave, pero también las bases militares británicas en Chipre y, evidentemente, Gibraltar", aseguró el político galo en una rueda de prensa posterior al consejo de Asuntos Generales celebrado este viernes en Bruselas.

Según Barnier, cada uno de esos puntos es "importante" y un pacto es "necesario antes y para el acuerdo de retirada", que la UE quiere concluir en octubre para poder ratificarlo en los parlamentos nacionales entre ese mes y marzo de 2019, cuando tendrá lugar el brexit.

El exministro recalcó que el acuerdo de retirada es el "prerrequisito" para una marcha "ordenada", para el periodo transitorio que concluirá el 31 de diciembre de 2020 y para "crear la confianza que necesitamos para construir una asociación sólida para el futuro".

En el caso de la frontera entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, insistió en plantear una solución "legalmente operativa" para proteger a la isla de las consecuencias del "brexit" y preservar los acuerdos de paz del Viernes Santo.

Sobre el Libro Blanco del Reino Unido que recoge la propuesta británica para la futura relación con los Veintisiete, Barnier consideró que contiene "varios elementos que abren la puerta a una discusión constructiva sobre la declaración política" relativa a la asociación entre Bruselas y Londres tras el brexit, documento que también se espera concluir en octubre.

Entre los elementos "útiles y positivos" citó la propuesta de un acuerdo de libre comercio y los compromisos en la igualdad de condiciones, en particular, con respecto a las ayudas de Estado y las reglas sobre empleo y medio ambiente. También se refirió a la cooperación en la seguridad interior y exterior.

"En ese punto lo que es importante y positivo sobre la postura británica son las garantías aportadas sobre la protección de los derechos fundamentales y el reconocimiento del papel del Tribunal de Justicia de la Unión Europea como único árbitro del derecho europeo", comentó, convencido de que esa postura sobre la corte facilitará los intercambios de datos entre ambas partes.

"Eso abre la posibilidad de ampliar nuestra oferta en materia de cooperación en la seguridad interna en particular", añadió.