Puesto que el caso ha sido calificado de violencia de género, a partir de esta intervención de emergencia la atención psicológica posterior pasa al DEMA, según indica la coordinadora del GIPEC, Virginia Sánchez Caamaño.

Así, un total de cinco psicólogas han prestado su apoyo a las víctimas secundarias de este suceso, familiares directos de la mujer y de las niñas asesinadas, y dieron las pautas a la anterior pareja de la mujer fallecida sobre cómo comunicar la noticia al hijo adolescente que tenían en común, informa el Colegio en una nota.

La activación del GIPEC se enmarca en el convenio firmado el año pasado entre el COP y el SUC para la intervención psicológica en emergencias en sucesos no rutinarios.

CONDOLENCIAS Y CONDENA DEL COP

El Colegio de Psicología traslada sus condolencias a la familia de las tres víctimas mortales por violencia de género, condena los

hechos y reitera su "compromiso y esfuerzos por lograr una sociedad más justa e igualitaria para que este tipo de violencia no tenga lugar".

Además, insiste en la importancia de la prevención y la educación desde la infancia como herramientas para evitar sucesos como este y recuerda que existen profesionales especializados a los que acudir, cuyo trabajo conlleva el mensaje de "tolerancia cero" hacia las diversas violencias.