Yolanda Moliné
Yolanda Moliné CEDIDA

En la defensa del reglamento, la concejal de Patrimonio Histórico, Yolanda Moliné, valoró el carácter técnico de la composición del nuevo Consejo y su carácter abierto a la sociedad santacrucera, a la vez que confesó que la constitución de este órgano es una "deuda" que había con el patrimonio de Santa Cruz de Tenerife.

"La aprobación y la entrada en funcionamiento del Consejo es un paso adelante muy importante para conservar, divulgar y promocionar, más y mejor, el rico patrimonio de la ciudad", señaló en una nota del Ayuntamiento.

Yolanda Moliné destacó que es un Consejo abierto a la participación, que será el "cauce idóneo" para que todos participen de este reto común que es "defender y prestigiar la identidad como chicharreros".

La concejal explicó que el objetivo es hacer un Consejo "realmente útil, útil para el patrimonio, por tanto útil para Santa Cruz".

Por eso, fijo, "hemos huido de un modelo politizado de Consejo, que acaba siendo una reproducción del pleno municipal y hemos apostado, en una cuestión tan especializada, por técnicos de diferentes departamentos, tanto internos como externos al Ayuntamiento".

COMPOSICIÓN

Así, el reglamento del Consejo establece la presencia de los gerentes de Cultura y Urbanismo, de responsables de las áreas de Patrimonio Municipal e Infraestructuras, a los que se sumarán representantes del Colegio Oficial de Arquitectos, de la Universidad de La Laguna y del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio Histórico (Cicop), así como el cronista oficial de la ciudad.

En el Consejo también tendrán cabida un representante de las áreas de Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo y uno del departamento patrimonial del Gobierno de Canarias.

En su calidad de órgano asesor y consultivo, el nuevo Consejo asumirá la competencia, facultativa y no vinculante, de conocer e informar previamente sobre las actuaciones públicas que afecten al conjunto histórico artístico o a los bienes públicos catalogados de Santa Cruz.

Moliné reiteró que el carácter abierto del Consejo permitirá recabar informes externos y, sobre todo, "convocar la asistencia a personas o colectivos sensibilizados y comprometidos con el patrimonio histórico de la ciudad".