Société Générale ha revelado en un comunicado que el presunto fraude llegó a estar valorado en 50.000 millones de euros, aunque la pérdida real fue de casi 5.000 millones de euros a la banca francesa.

El sospechoso Jerôme Kerviel está en dependencias oficiales desde el sábado. Fuentes judiciales aseguran que se ha prolongado 24 horas su arresto.

La Justicia francesa registró el sábado la sede de Société Générale (SG) y el domicilio del operador de mercados. La Justicia insistió en su teoría de que el empleado actuó solo. El abogado del operador ya había señalado con anterioridad que su cliente estaba a disposición de la justicia y desmintió los rumores según los cuales habría huido.

Registro

Los investigadores registraron el sábado la vivienda de Kerviel en el municipio de Neuilly-sur-Seine, a las afueras de París, así como la sede central de Société Générale en el barrio financiero y de negocios de la Defense. Fuentes próximas al caso indicaron que el registro del apartamento del operador de mercados no fue muy fructífero, pero que el banco entregó de forma voluntaria material que puede ser útil a la investigación.

Los delitos a los que se enfrenta Kerviel pueden costarle una pena de dos años de cárcel por manipulación del sistema informático y hasta cinco por estafa, además de otras sanciones financieras. El presidente del banco, Daniel Bouton consideró el asunto como "un incendio voluntario que ha destruido una gran fábrica de un grupo industrial", pero señaló que la entidad se recuperará "enseguida" porque sus fuerzas "están intactas".