Excavaciones de las Termas Romanas en Valeria (Cuenca)
Excavaciones de las Termas Romanas en Valeria (Cuenca) EUROPA PRESS

La nueva campaña de excavaciones en las Termas de Valeria ya está dando sus primeros resultados y los promotores del proyecto esperan que de aquí a final de año se pueda despejar más área de los mosaicos de los suelos y los pavimentos marmóreos que se han conservado "bastante íntegros" bajo toneladas de derrumbe.

Los arqueólogos Míchel Muñoz y Santiago David Domínguez Soler, de Ares Arqueología y Patrimonio Cultural, dirigen estas excavaciones y la investigación científica, que gracias a un taller de empleo de la localidad conquense dirigido por Mayte Cuesta y con el monitor arqueólogo especialista en mármoles romanos Javier Atienza emplea a ocho alumnas en esta nueva campaña.

El promotor del proyecto es el Ayuntamiento de Valeria, la Junta financia el taller de empleo y proporciona los permisos y la supervisión administrativa y la Diputación de Cuenca y el Ayuntamiento de Las Valeras también colaboran con la financiación de algunas de las partidas del proyecto, en todo un ejemplo de colaboración entre administraciones.

Tal y como ha explicado a Europa Press Domínguez Solera, se trata de una obra conjunta que se prolonga ya durante cinco años, y "sin la ilusión y el esfuerzo de todos no habría sido posible". "Ahora nos toca seguir recogiendo los frutos", ha añadido.

ANTECEDENTES

En el año 2014 se descubrieron las primeras estructuras de un complejo de termas públicas adscrito a la ciudad romana de Valeria. Entonces y en los años 2015 y 2016 se empezó modestamente sólo a trabajar sobre una piscina gracias a la colaboración de los alumnos de Arqueología convocados mediante sendos cursos de formación.

En el año 2017 se consiguió la concesión de un taller de empleo gracias al cual se empezaron a descubrir más ambientes interiores y exteriores del edificio. Este año se celebra la segunda edición de tal taller de empleo, pudiéndose avanzar de nuevo de forma dinámica en la excavación de tan interesante resto arqueológico.

Las termas públicas eran uno de los edificios típicos de la cultura romana -al igual que los teatros, los anfiteatros, los templos, las basílicas o los foros- presentes en cualquier ciudad de la entidad que tuvo Valeria. Tenían funciones higiénicas y termales/medicinales, pero también eran puntos de encuentro social, ocio y recreo.

Las Termas de Valeria consisten en varios ambientes interiores y exteriores y presentan, al menos, una evolución en dos fases y un uso desde el siglo I d.C. hasta el IV.

Estaban ricamente decoradas mediante mosaicos polícromos, estucos, conchas en las paredes y mármoles traídos desde canteras hispanas, pero también italianas y griegas.

MIL METROS CUADRADOS Y 6,5 METROS DE ALTURA

En esta campaña se están confirmando las hipótesis principales enunciadas en la anterior y se ha conseguido descubrir la mayor parte del perímetro de la parte cubierta del edificio, tres ambientes que han de coincidir con las piscinas de agua fría, templada y caliente.

Fuera se abriría una extensa 'palestra' aterrazada y porticada con columnas, en la que se practicarían actividades deportivas y también sociales y salutíferas.

También se ha logrado conocer, al estudiar geométricamente el volumen de los derrumbes de los muros desplomados, que el edificio superaría los 6,5 metros de altura en algunas de sus partes.

"Ya se empieza a hacer fácilmente visible, para cualquiera y sin tener que echarle mucha imaginación, la grandilocuencia del complejo, que ronda y supera los 1.000 metros cuadrados -y los que aún faltarán por excavar-", explica Domínguez Solera, que añade que ya se puede clasificar esta infraestructura dentro de las termas más grandes de toda Hispania.

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