Los policías detectaron, la semana pasada, un turismo aparcado en la calle San Martín que presentaba uno de estos documentos acreditativos en el salpicadero del coche. A primera vista observaron que la tarjeta presentaba alguna anomalía y decidieron avisar a la grúa y retirar el vehículo al depósito municipal.

Posteriormente se obtuvieron los datos del propietario del citado coche y se tramitó la correspondiente denuncia. Poco después el infractor se personó en dicha instalación para sacar el coche, desplazándose de nuevo los agentes hasta allí.

Tras explicarle la situación a este hombre de 67 años, el individuo acabó confesando que la tarjeta era falsificada y que la había elaborado él mismo utilizando como base el documento original de su suegro. Según relató cambió tanto la fotografía del titular como los datos correspondientes a la tarjeta sanitaria. A la vista de todo ello los policías remitieron toda la información al juzgado pertinente.

La concejal de Seguridad Ciudadana, Vial y Movilidad, Zaida González, ha remarcado que "en cualquier circunstancia el mal uso de estas tarjetas es reprochable, pero resulta mucho peor que este tipo de actos los cometan personas o familiares de quienes si necesitan y tienen derecho a la utilización de estos reservados".

La concejal concluyó insistiendo en que en Santa Cruz, con el apoyo "decidido" de la Policía Local y la ciudadanía, "no se va a dar tregua a este ejercicio de insolidaridad e incivismo". Además de la denuncia y el pago por la retirada del vehículo al depósito municipal se remitió el caso a la autoridad judicial en unión de la tarjeta presuntamente falsificada.