Efectivos de la Guardia Civil de Alicante han detenido a un total de once personas como presuntos integrantes de un grupo delictivo organizado que había cometido un total de 34 robos con violencia e intimidación en entidades bancarias de Granada, Málaga, Murcia, Cuenca, Madrid, Burgos y Alicante.

Los miembros de las Comandancias de la Guardia Civil de Alicante y Madrid, bajo la dirección del Juzgado de Instrucción número Uno de Torrevieja (Alicante), iniciaron una minuciosa investigación conjunta, tras detectar, a comienzos del año 2006, una serie de robos con violencia e intimidación en sucursales bancarias situadas por todo el territorio nacional.

En estos robos la forma de actuar de los autores coincidía, ya que los autores eran individuos con acento italiano, que utilizaban para sus desplazamientos vehículos de alquiler sin conductor, -previamente alquilados con documentaciones falsas- y que empleaban armas blancas, con las que intimidaban a los empleados y clientes.

El hecho de utilizar armas blancas estaría motivado para evitar los detectores de metales de las sucursales bancarias

Así, pudieron comprobar que el hecho de utilizar armas blancas estaría motivado para evitar los detectores de metales de las sucursales y que esta circunstancia, no muy común en España, es habitual en la zona de Nápoles (Italia), por lo que las investigaciones se centraron en grupos de individuos originarios de esa zona.

Los primeros datos permitieron comprobar que el grupo investigado estaría formado por una decena de individuos, así como que su residencia, durante en tiempo que permanecían en España, estaba en la zona de Marbella (Málaga), ciudad con una amplia colonia de ciudadanos italianos originarios de la ciudad de Nápoles.

Las investigaciones siguieron su curso, y a durante los meses de enero, febrero y marzo, se cometieron en la provincia de Alicante un total de cuatro robos en entidades bancarias de las zonas de El Albir de Alfaz del Pi, Rojales, La Mata y Ciudad Quesada, con el mismo 'modus operandi', si bien los individuos se alternaban a la hora de entrar en las sucursales.

En el último de estos robos, los agentes lograron detener 'in situ' a los C.D.R. de 37 años -a quien le constaba una orden internacional de detención Schengen de las autoridades italianas a efectos de extradición a su país-- y C.B. de 42 años de edad.

Estos dos detenidos tenían nacionalidad italiana y eran originarios de Nápoles, según aclararon las mismas fuentes, quienes destacaron que posteriormente fue detenido también O.A.B. de 64 años de edad, de nacionalidad belga, como cómplice de los anteriores, al que le fueron intervenidos mas de 10.000 euros en metálico y las armas blancas utilizadas.