Tenían su sede de operaciones en la Costa del Sol, donde fueron detenidas cinco personas de origen estonio. Integraban una banda criminal –a la que se le imputan varios delitos en el litoral mediterráneo y en otros países europeos– que se había especializado en el robo con fuerza, tráfico de droga y falsificación de documentos. A dos de los detenidos se les acusa, además, de un delito de detención ilegal y otro contra la libertad sexual. Agentes de la Udyco de las comisarías de Fuengirola y Benalmádena comenzaron la investigación en octubre tras detectar en el primer municipio un vehículo de alta gama que había sido sustraído en Italia a un empresario en el robo a su vivienda. A uno de los cinco le consta una orden europea de detención y tiene pendiente una pena de diez años.