La historia del Canuto, el sobrenombre por el que se conoce a Juan Heredia, y al que la Junta de Andalucía retiró el martes la custodia de 11 de sus 30 hijos, ya había llamado la atención hace diez años, cuando un reportero del programa de La 1 Comando Actualidad visitó el pueblo de El Marchal, en Granada, y pudo entrevistarle en la cueva en la que ya vivía en 2008.

En el reportaje puede verse a esta persona presumiendo de su descendencia y de tener cuatro esposas, dos de las cuales vivían con él en ese momento y las otras dos residían en Castilla-La Mancha con el resto de su descendencia, según su testimonio entonces.

"Trabajar no he trabajado nunca. Yo no sé lo que es trabajar", relataba este hombre, actualmente de unos 60 años, que sí decía ganarse la vida de vez en cuando haciendo canastas de mimbre.

En presencia de dos de sus mujeres, una de las cuales manifestaba haberse casado con él 20 años atrás, cuando tan solo tenía 12 años, el hombre respondía así sobre los motivos por los que tenía tantos hijos: "Nosotros matar no matamos. Lo que Dios quiera, que venga, aquí estamos".

Comando Actualidad definía al Canuto como "un gitano realmente atípico, que tiene 30 hijos, cuatro esposas y vive en una cueva".

"Tengo mogollón de hijos", aseguraba el hombre, de etnia gitana, señalando a quienes dijo que eran sus "mujeres": "Esta tiene nueve, esta tiene 10, va a tener 10, la otra tiene otros cuantos", decía. Y aseguraba que no se había casado por la ley gitana, sino que esto era cosa del "gusto de cada uno".

Y cuando el reportero le preguntaba por la ilegalidad de tener cuatro esposas, respondía: "Tampoco es legal que la mujer se vaya con otro y te denuncie y vayas a la cárcel por una chuminá. La justicia española no sirve para nada, vamos mejor por la ley gitana".

"Yo me he permitido el lujo de traer hijos y echo una manita a las mujeres", aseguraba con condescendencia, antes de advertir: "Echo una mano y si les tengo que dar un currito, también se lo doy, las quiero bien derechas".

La Junta de Andalucía y la Fiscalía de menores ordenaron retirar la custodia de los menores, de entre 5 y 12 años, por considerar que estaban mal atendidos. Ya hace diez años el Canuto mostraba que los pequeños dormían donde podían, en colchones sucios en el suelo, sin ropa de cama y de una forma caótica.

"Aquí se acuestan los que pueden", decía sobre una desvencijada cama, "aquí se acuestan unos pocos, aquí otros pocos, en este colchón otros pocos...", iba relatando mientras recorría distintos espacios de la cueva, sin ventilación ni más acceso al exterior que la entrada. Y explicaba que el orden para dormir se hacía por "el primero que llega".

En el pueblo de Juan Heredia prácticamente solo hay familiares suyos, puesto que el propio Canuto tiene 33 hermanos en la zona.