Sede de AT&T
Sede de la empresa de telecomunicaciones AT&T. ARCHIVO

Un juz ha dado vía luz verde para que el gigante de las telecomunicaciones AT&T pudiese adquirir Time Warner, a pesar de que el gobierno de Donal Trump siempre ha estado en contra porque considera que la operación perjudica la competencia. Esto ha provocado que se iniciara un procedimiento judicial que ha durado casi dos años, desde que AT&T anunció la compra de Time Warner en octubre de 2016. Trump, de hecho, llegó a decir que "no es buena para el país".

La compra se ha llevado a cabo por 85.000 millones de dólares. El primer ejecutivo de AT&T, Randall Stephenson, dijo que la operación combina "los contenidos y el talento creativo de primer nivel de Warner Bros., HBO y Turner" con el "punto fuerte" de su compañía: "la distribución directa al consumidor".

"Ofreceremos a los clientes una experiencia de entretenimiento diferenciada, de alta calidad y a través del teléfono", añadió Stephenson. El hasta ahora primer ejecutivo de Time Warner, Jeff Bewkes, permanecerá como asesor durante el periodo de transición.

El gobierno de Trump, a través del Departamento de Justicia, dijo sentirse "decepcionado" con el fallo, aunque por el momento no lo recurrió, con lo que permitió que la operación siguiera adelante.

No obstante, el departamento liderado por Jeff Sessions tiene 60 días para apelar la decisión judicial. El Ejecutivo alega que la fusión puede generar un aumento del precio de los servicios que prestan y potencialmente bloquear a los creadores de contenidos para que los distribuyan sin pagar costos adicionales.