Trabajador autónomo
Un trabajador hablando por su teléfono móvil. GTRES

El 23,2% de los trabajadores por cuenta propia en España empezó a trabajar por su cuenta para continuar con el negocio familias, frente al 26,7% en los empresarios con asalariados. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al año 2017, uno de cada cinco autónomos desea trabajar por cuenta ajena.

El módulo sobre la actividad por cuenta propia de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publica el INE muestra que el 73,87% de los trabajadores por cuenta propia tuvo más de nueve clientes en los 12 meses anteriores a la realización de la entrevista, el 13,66% entre dos y nueve clientes y el 7,52% uno o ninguno.

Entre los empresarios con asalariados, el 84% tuvo más de nueve clientes, mientras que para los trabajadores independientes y miembros de cooperativa, el porcentaje fue del 68,6%.

Por otro lado, el 10,6% de los trabajadores por cuenta propia tuvieron que adecuar su horario de trabajo por la influencia de sus clientes. Por situación profesional, tuvieron que ajustar su jornada laboral por este motivo, el 11,26% de los trabajadores independientes y miembros de cooperativa, frente al 9,29% de los empresarios con asalariados.

Esos periodos sin clientes

En cuanto a las causas e inconvenientes de ser autónomo, para el 23,16% de los trabajadores por cuenta propia la razón principal por la que empezaron a trabajar por su cuenta fue la de continuar con el negocio familiar. Ese porcentaje aumentó hasta el 26,7% en los empresarios con asalariados y se situó en el 21,35% en los trabajadores independientes y miembros de cooperativa.

La segunda razón en importancia fue que se presentó una buena oportunidad para el 22,54% de los trabajadores por cuenta propia y la tercera que es la práctica habitual en la actividad que realiza (13,58%).

En cuanto a los inconvenientes, las mayores dificultades para los trabajadores por cuenta propia fueron los períodos sin clientes, sin tener ningún pedido o proyecto en el que trabajar (13,5%) y el retraso o falta de pago de los clientes (11,7%).

Para los empresarios con asalariados la mayor dificultad fue el retraso o falta de pago de los clientes (15%), mientras que para los trabajadores independientes o miembros de cooperativa fueron los períodos sin clientes, sin tener ningún pedido o proyecto en el que trabajar (15,9%)