Carlos Cánovas. Dársena de Axpe, 1993. De la serie Paisaje sin retorno
Dársena de Axpe, 1993. De la serie Paisaje sin retorno. Fotografía incluida en la exposición 'En el tiempo. Carlos Cánovas' que puede verse en el Museo ICO de Madrid hasta el 9 de septiembre © Carlos Cánovas, VEGAP, Madrid, 2018 CARLOS CÁNOVAS

"Estas series reflejan mi vagabundeo por la ciudad y sus periferias, mi 'errancia' en la tradición fotográfica de quien se mueve por los escenarios y se deja influir por ellos". Así define el fotógrafo Carlos Cánovas (Albacete, 1951) la esencia de En el tiempo, exposición con la que se reivindica el trabajo de uno de los fotógrafos de paisaje más importantes de nuestro país.

Inaugurada en el Museo ICO de Madrid –donde se podrá visitar hasta el próximo 9 de septiembre- e incluida dentro de la Sección Oficial del PHotoEspaña 2018, la muestra se define como un recorrido por el trabajo de este autor que va desde los primeros años de la década de los 80 a la actualidad a través de más de un centenar de fotografías, gran parte de ellas inéditas y divididas en seis series que siguen un orden cronológico.

El protagonista principal es el paisaje urbano. En concreto, Cánovas ha demostrado a lo largo de su carrera una atracción especial por los espacios que se sitúan 'en tierra de nadie', donde confluyen la naturaleza pero también la intervención del hombre.

"Es una magnífica oportunidad de mostrar aquí un trabajo que se extiende en el tiempo. No tiene que ver solo con lo urbano, también esta relacionado con las periferia de las ciudades, en la que siempre he vivido", explica el artista, que añade: "Intento registrar mi experiencia -subraya- y mis sensaciones en esos lugares que generalmente van asociadas a la idea de tiempo fugaz y a la distancia emocional".

De esta manera, sus fotografías se convierten en "documentos poéticos construidos en momentos intermedios que preceden o rememoran grandes cambios sociales e industriales", dice el museo. De esta manera, Tapias (1980) es una serie temprana que muestra su interés por el tratamiento de los muros y los espacios indefinidos; mientras que Extramuros (1983-1990) es la primera serie en la que se centró en el espacio urbano propiamente dicho, en este caso, en torno a la ciudad de Pamplona.

Le siguen Vallès Oriental (1990), una relectura de su anterior trabajo en un espacio desconocido; y Paisaje sin retorno (1993-1994), sin duda su serie más conocida y elogiada, que se centra en la ría de Bilbao antes del desmantelamiento de su entramado industrial. Imágenes que representan "el momento más intenso de su itinerario creativo", según el crítico Alberto Martín. Simultáneamente a ésta, Cánovas inicia Paisaje anónimo (1992-2005), donde el fotógrafo trabajo de nuevo en torno a la periferia que rodea a las ciudades.

Por último, Séptimo Cielo (2007-2017), serie que supone un salto por la utilización del color y que recoge paisajes de su entorno más cercano –un espacio en la zona residencial de Pamplona donde reside-. "Más que en historias de amor que me permitan convertirme en los ojos de otros (como en la película Séptimo cielo, de Frank Borzage), estoy interesado en una lectura que puede tener tintes un poco más irónicos. En el paraíso, desde una perspectiva terrenal, no todo es bello", señala el autor sobre estos trabajos más recientes.