Boina de contaminación en Madrid
Imagen de una familia paseando bajo la contaminación en el Cerro del Tío Pío (Vallecas). JORGE PARÍS

Diez familias de diferentes zonas del continente han llevado al Parlamento Europeo (PE) y al Consejo de la UE ante el Tribunal General Europeo por "permitir altos niveles de emisiones hasta 2030 y no proteger a los ciudadanos con el inadecuado objetivo climático de 2030".

"Las familias demandantes confían en los tribunales de la UE y en el sistema legal para proteger sus derechos fundamentales de vida, salud, ocupación y propiedad, los cuales están bajo amenaza con el cambio climático. La UE debe escuchar a estas familias y asegurarse de que están protegidas", sostuvo este jueves en un comunicado su abogado, Roda Verheyen.

La denuncia afirma que el objetivo climático hasta 2030 de la Unión Europea para reducir las emisiones domésticas de gases de efecto invernadero en un 40% para 2030, comparadas con los niveles de 1990, son "inadecuadas respecto a las necesidades reales para prevenir el cambio climático e insuficientes para proteger los derechos fundamentales".

Las familias piden que la Unión Europea defina un objetivo de reducción de emisiones mayor para proteger los derechos fundamentales de las personas y que el tribunal determine que el cambio climático es un problema de derechos humanos y, por ello, la UE es responsable de proteger estos derechos.

Estas familias están apoyadas en este proceso por la organización alemana Protect the Planet, que se ha hecho cargo de los costes legales del caso, y la ONG europea Climate Action Network.

Las familias -procedentes de Portugal, Alemania, Francia, Italia, Rumanía, Kenia, Fiji y la organización de jóvenes lapona Sáminuorra- subrayan que el cambio climático está impactando en sus casas, sus medios de subsistencia, su ocupación tradicional y su cultura.

"Si perdemos a los renos, la cultura lapona se perderá. Muchos de los jóvenes lapones quieren quedarse con sus familias y ser pastores de renos, pero no son capaces de ver el futuro. Eso se debe principalmente a la amenaza del cambio climático", dijo la presidenta de la asociación Sáminuorra, Sanna Vannar.