Xoán Hermida, Marea Pontevedra
Xoán Hermida, Marea Pontevedra MAREA DE PONTEVEDRA

El diputado electo de En Marea por Pontevedra Xoán Hermida ha remitido en la mañana de este jueves a la Mesa del Parlamento el escrito por el que acepta incorporarse al Grupo Parlamentario del partido instrumental en el Pazo do Hórreo. Sin embargo, renuncia a "hacer uso" de su condición de parlamentario y a las prerrogativas que le corresponden, entre ellas el salario, hasta que se resuelva el "proceso interno" abierto en En Marea sobre la continuidad de Paula Quinteiro.

Esta fórmula, por la que En Marea garantiza su continuidad como segunda fuerza en la Cámara gallega en escaños con 14 (empatada con los socialistas, que obtuvieron menos votos en las elecciones), fue pactada el pasado miércoles por el portavoz del partido instrumental, Luís Villares, y el propio Hermida, que ha remarcado que su decisión va en la línea de no perjudicar a En Marea.

El escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, fue enviado por fax a la Mesa del Parlamento a primera hora de este jueves, día en el que vencía el plazo para su adscripción a un grupo (de no hacerlo sería asignado automáticamente al Mixto). En él, Hermida aclara que renuncia "expresamente" a "cualquier prerrogativa" que le corresponda como diputado, entre ellas a percibir salario.

Su intención, como aseguró a lo largo de esta semana, es renunciar formalmente al acta de diputado una vez se resuelva la continuidad de Paula Quinteiro, la parlamentaria que se vio envuelta en un altercado con la policía a mediados del mes de marzo y cuya dimisión reclama la dirección política de En Marea y su portavoz, Luís Villares, contra la opinión de una mayoría del Grupo Parlamentario.

Además, asegura que "por motivos profesionales" no podría dedicar "el

tiempo que sería necesario para la alta responsabilidad que exige ser representante del pueblo gallego" en el Parlamento. Según Hermida, esta situación "coincide lamentablemente" con el caso de Paula Quinteiro, quien, a su juicio, protagonizó unos "acontecimientos" que "empañan la imagen de En Marea" y "contradicen el compromiso ético" asumido por sus representantes.

CASO QUINTEIRO

El órgano de dirección de En Marea, el Consello das Mareas, tiene intención de convocar en su reunión de este sábado la consulta a las bases sobre la situación de Quinteiro. En todo caso, la decisión de continuar o no en el Pazo do Hórreo corresponde únicamente a la propia Quinteiro, miembro de Podemos y afín a la corriente Anticapitalistas, ya que el acta de diputado es personal.

"Mientras este proceso interno no termine no voy a tomar ninguna decisión con respecto al acta de diputado que en este momento ostento", apunta Hermida en su escrito enviado a la Mesa del Parlamento, en el que indica que su "voluntad es acabar renunciando, a ser posible en la mayor brevedad posible, toda vez que se resuelvan los motivos de carácter ético y político que provocaron esta situación".

Y es que, en pleno debate interno sobre la situación de la parlamentaria, Hermida, número seis de la lista por Pontevedra, candidatura por la que fue electa Paula Quinteiro, anunció que renunciaría a asumir su condición de diputado en caso de producirse una vacante.

Lo hizo con la intención de "elevar el listón" de la "ética" dentro de En Marea, después de que trascendiese que en una multa en Pontevedra se recogiese que se había enfrentado a los agentes policiales. Sobre este extremo, Hermida aclaró que fue él quien denunció la actuación de los policías, lo cual fue archivado.

Un día más tarde de su anuncio, el diputado Juan Merlo, también de la lista por Pontevedra, presentó su renuncia al conocerse que había inflado su currículum en la web del Parlamento, donde figuraba que era ingeniero cuando nunca obtuvo ninguna titulación en ese campo.

EN MAREA, 'SEGUNDA' FUERZA

De este modo, Luís Villares consigue 'salvarse' como líder de la primera fuerza de la oposición, aunque en la práctica En Marea trabaja con dos diputados menos con respecto al PSdeG, que consiguió el mismo número de parlamentarios aunque menos votos en las últimas elecciones.

Así, la fuerza rupturista cuenta con una diputada de baja desde prácticamente el inicio de la legislatura, mientras que Xoán Hermida tampoco llegará a prometer o jurar su escaño si se mantiene lo pactado.

Las normas parlamentarias dicen que un diputado electo tiene el plazo de tres sesiones plenarias para tomar posesión de su acta y, de este modo, ser parlamentario de pleno derecho.

Pasado este tiempo (le faltarían únicamente los dos plenos ordinarios de mayo, ya que el tercero ha sido el de esta semana), se queda en una suerte de "limbo", en el que no tiene derecho a presentar iniciativas ni a cobrar sueldo de la Cámara. Será la situación en la que quede Xoán Hermida a partir de junio, previsiblemente.

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