Crisis en la Academia Sueca
La secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, ofrece declaraciones a los medios tras una reunión en Estocolmo (Suecia) EFE/ Jonas Ekstromer

La Academia Sueca, institución que otorga el Nobel de Literatura, dio este jueves un primer paso para resolver la grave crisis interna provocada por un escándalo de filtraciones y supuestos abusos sexuales con la renuncia de su figura más visible, Sara Danius, y de Katarina Frostenson, en el centro de la polémica.

El director de la Academia, Anders Olsson, confirmó tras la reunión que Frostenson había decidido su salida "con la esperanza de que la Academia Sueca sobreviva como institución" y aseguró que no se ha discutido quién puede suceder a Danius en el cargo.

Las dos renuncias se unen a las del viernes de otros tres académicos -Klas Östergren, Kjell Espmark y Peter Englund-, que aludieron de forma indirecta al caso que afecta al dramaturgo francés Jean-Claude Arnault, vinculado a la academia y esposo de Frostenson.

Fue en noviembre, en medio de la campaña de denuncias de abusos #Metoo (Yo también), cuando dieciocho mujeres destaparon de forma anónima en el diario Dagens Nyheter los supuestos abusos cometidos por Arnault en dependencias propiedad de la Academia Sueca.

Al estallar el caso, la academia cortó la relación privilegiada y encargó un informe externo, mientras varias mujeres interponían denuncias y la fiscalía abría una investigación, en medio de duras críticas del mundo cultural a la institución.

El primer ministro sueco, Stefan Löfven, había admitido este jueves sentirse sorprendido por el "tono irreconciliable" de las discusiones e instado a la academia a recuperar la confianza y el respeto por una institución tan importante para Suecia.