La Pegatina
Los integrantes del grupo catalán La Pegatina posan junto al que fue su bar durante tres días en Madrid JORGE PARÍS

Un directo enérgico y una música alegre mezcla de varios estilos han llevado a La Pegatina a establecerse como uno de los grupos estrella de la escena española. Para promocionar su sexto disco, Ahora o nunca, la banda estableció su propio bar durante tres días en Madrid.

¿Han escogido un título tan directo, Ahora o nunca, por algo en especial?
Adrià Salas: Es una especie de carpe diem, de hacer lo que te gusta. El disco habla de vivir el momento, de cambiarte a ti mismo para poder cambiar la sociedad. En el álbum anterior había canciones más directas a nivel reivindicativo, ahora estamos madurando: hablamos de cosas como el futuro, tener hijos...

¿Se han domesticado?
Ovidi Díaz: No [risas]. A ver el próximo disco cómo sale...

"Barna con gusto no pica", dicen en la canción Ahora o nunca, en la que hablan de la gentrificación.
Adrià: Tomamos Barcelona como ejemplo, pero hemos visto el fenómeno en otros sitios. La gentrificación acaba con la vida de barrio, venden las casas de la gente al turismo. Es un ejemplo de cómo afecta el capitalismo.

El cambio se refleja en la deshumanización de las ciudades. Al principio tocábamos en la calle sin problema, ahora cada vez hay más turistas, no tienes espacio para ir por Las Ramblas tranquilamente como antes... Teníamos la necesidad de hablar de algo que nos toca muy de cerca.

¿Cómo surgió la idea del Bar La Pegatina?
Adrià: Queríamos celebrar la salida del disco y nuestros 15 años como grupo y compartirlo con el público creando un espacio físico.

Rubén: Nos gusta estar en contacto constante con ellos. Nos putea cuando acabamos un concierto y no hay nadie porque la sala se ha convertido para entonces en una discoteca. Queremos saber quién hay detrás de una primera fila.

Seis discos, un documental, un videojuego, un bar... ¿Qué les queda por hacer?
Ovidi: Estoy seguro de que seguirán saliendo cosas nuevas por el camino. Aún no hemos tocado en África, por ejemplo.

Rubén: Cada disco es el resumen de nuestra vida durante los dos o tres años anteriores, lo que nos ha inspirado, qué hemos descubierto en las giras...

Ovidi: Lo próximo será una agencia de viajes [risas].

¿Qué es el "espíritu pegatinero"?
Adrià: Dejarse llevar, no tener prejuicios.

Rubén: Poder esperarte cualquier cosa, porque somos alocados. Hay quien quiere tenerlo todo programado, pero a nosotros nos gusta lo espontáneo, la improvisación, lo que fluya...

Algunos les llaman "perroflautas", ¿cómo se lo toman?
Adrià: Nunca hemos tenido ni perro, ni flauta [risas].

Rubén: Quien nos escucha ve que somos diversos.

Adrià: Calificarnos así es muy simplista. Si no te gusta la música alegre, ya sabemos todos lo que eres.

¿Qué opinan de la situación en Cataluña?
Adrià: Es lo mismo que pasó con los titiriteros, con Soziedad Alkoholika cuando no pudo tocar en Madrid, con Valtonyc, Pablo Hasél y César Strawberry... No es lo de Cataluña, es la represión que está ejerciendo el PP en general, es una consecuencia más. Espero que la gente se dé cuenta de que no debería seguir votándoles.

¿Se arrepienten de algo en estos 15 años?
Rubén: De no montar el grupo antes [risas]. No me arrepiento de nada porque estoy donde quiero estar: viajando con colegas, viviendo de la música y descubriendo un mundo que encerrado en una oficina no podría ver.