Vladimir Putin
El presidente ruso, Vladimir Putin EFE

Rusia anunció este jueves la expulsión de 60 diplomáticos estadounidenses como represalia por una decisión similar adoptada este lunes por EE UU por el caso del envenenamiento del espía doble Serguéi Skripal y de su hija en el Reino Unido.

Así se lo hcomunicó el Gobierno de Vladimir Putin al embajador de Estados Unidos, John Huntsman, a quien se le entregó una "nota de protesta por las indignantes e infundadas exigencias" de que 60 diplomáticos rusos abandonen ese país por el caso Skripal.

Los diplomáticos estadounidenses, que han sido declarados "persona non grata" según "un principio de reciprocidad", tendrán hasta el 5 de abril para abandonar territorio ruso, según informó el ministerio ruso de Exteriores en un comunicado. Todos trabajan en la capital rusa, con la excepción de dos que ejercen sus funciones en el consulado general de Estados Unidos en Yekaterimburgo, capital de los Urales.

Además, las autoridades de Moscú han decidido el cierre del consulado general estadounidense en la segunda ciudad del país, San Petersburgo.  "Los representantes estadounidenses deberán abandonar el local que les fue cedido no más tarde del 31 de marzo", señalan.

Expulsará a 150 diplomáticos de una treintena de países

Rusia no se parará aquí, ya que adelantó que adoptará medidas "simétricas" en relación con los casi treinta países, en su mayoría miembros de la Unión Europea (UE) —incluida España— que se solidarizaron con el Reino Unido y anunciaron este lunes la expulsión de diplomáticos rusos.

Eso significará que Moscú expulsará a 150 diplomáticos de países como EE UU, Alemania, Francia, España, Italia, Canadá, Australia o Ucrania, además de los 23 británicos que ya expulsó en su momento. "En relación al resto de países también serán simétricas en lo que se refiere al número de personas que tendrán que abandonar Rusia de las misiones diplomáticas. Por ahora, eso es todo", dijo el ministro de Exteriores Serguéi Lavrov.

Adelantó también que Rusia no se iba a limitar a "reaccionar" ante las que calificó de "tremendas presiones" por parte de EE UU y el Reino Unido para que se adopten "medidas absolutamente inadmisibles" contra Rusia "bajo la excusa del caso Skripal". La Cancillería advirtió en un comunicado que si EE UU continúa "sus medidas hostiles" contra las legaciones diplomáticas rusas en su territorio, Rusia tomará "medidas adicionales".

Rusia mantiene que el Reino Unido no ha presentado aún prueba alguna sobre la culpabilidad rusa en el envenenamiento el pasado 4 de marzo en la ciudad británica de Salisbury de Skripal y su hija, Yulia.

Temor a que se descongele la Guerra Fría

La decisión de Rusia sumerge al mundo en una nueva tensión con Estados Unidos,aunque ni siquiera en tiempos del más profundo antagonismo entre EEUU y la antigua Unión Soviética ambas potencias llegaron a tomar medidas de tal calibre. El propio secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se mostró  "muy preocupado" por esta crisis diplomática en una situación que considera "similar" a la Guerra Fría.

Guterres considera que existen dos diferencias importantes con aquella Guerra Fría. Una, que hay más actores en conflicto que durante la era de las dos superpotencias; y la otra, que existen menos canales de comunicación abiertos para evitar la escalada de los problemas.

La portavoz del Departamento de Estado de EE UU, Heather Nauert, calificó de "lamentable" la decisión de Rusia. "Ha tomado un camino lamentable frente a nuestras medidas perfectamente justificadas", defendió durante una rueda de prensa celebrada en Washington. "Les recuerdo que es el primer ataque con armas químicas en territorio europeo", recalcó a los periodistas la portavoz de la cartera de Exteriores.

Nauert consideró que la respuesta del Kremlin carece de sentido puesto que fue Moscú quien, en último término, provocó la expulsión de sus funcionarios al llevar a cabo un "irresponsable ataque" con agentes químicos en suelo británico. "Rusia no tiene por qué actuar como una víctima (...). Las únicas víctimas aquí son las que en estos momentos se encuentran en el hospital", dijo Nauert.

En el intento de asesinato, que tuvo lugar el pasado 5 de marzo en un parque de Salisbury, resultaron afectados, además de Skripal, la hija del exespía y un policía que participaba en las labores de localización de la fuente del veneno.  La portavoz aseguró que, en todo caso, la respuesta de Moscú no ha sorprendido pero insistió en que "no está justificado" y que Estados Unidos se reserva el derecho a tomar nuevas acciones en el futuro.