Recordemos que Mercasevilla promovió en 2016 su declaración en concurso voluntario de acreedores, después de que no prosperase en su junta general de accionistas una ampliación de capital planeada ante la sentencia que condena a la sociedad a pagar casi nueve millones de euros a la constructora Sando.

La empresa constructora, en concreto, demandó al mercado central de abastos por no poder explotar unas parcelas que le fueron adjudicadas al no contar las mismas con acometidas eléctricas, toda vez que esta sentencia condenatoria ha sido recientemente ratificada por el Tribunal Supremo y la indemnización a abonar a la constructora ascendería ya a muchos más millones de euros a cuenta de los intereses de demora.

Fue el voto contrario de Mercasa como segundo socio de Mercasevilla, por cierto, lo que impidió la mencionada ampliación de capital.

NUEVOS MOVIMIENTOS

Más recientemente, y mientras la empresa continúa en concurso de acreedores, el consejo de administración de Mercasevilla daba cuenta de una negociación destinada a acordar con Sando, principal acreedor de la entidad, una quita del diez por ciento respecto a la cuantía reclamada por la mencionada sentencia condenatoria, con un plazo de unos tres años para el abono del dinero pendiente de pago.

En aquella sesión del consejo de administración, además, se habría reclamado a Mercasa su "implicación" en el proceso de ampliación de capital de la sociedad. Para ello, el gobierno municipal socialista trasladaba su intención de elevar pleno del Ayuntamiento, socio mayoritario de la entidad, un "compromiso por la vida indefinida de la empresa que sea aprobado por todos los grupos políticos y que sirva como garantía para que la sociedad estatal realice la aportación necesaria dada la finalización en 2021 de la concesión".

Ya este miércoles, y según las diversas fuentes consultadas por Europa Press, el consejo de administración de Mercasevilla ha sometido a votación las cuentas correspondientes a 2017, que arrojarían un resultado negativo de más de cuatro millones de euros, al pesar especialmente unos cinco millones de euros como "gastos excepcionales" asociados al efecto anual de la mencionada sentencia de Sando, ya ratificada por el Supremo.

EL VOTO DE MERCASA

Las cuentas han sido aprobadas con el voto favorable de los ocho consejeros en representación del Ayuntamiento y el voto contrario de Mercasa, que expone que aunque firmó las cuentas votó de tal manera, por "prudencia y responsabilidad". "Es evidente que a fecha de hoy no existe soporte legal que garantice la continuidad de la empresa, circunstancia que no ha hecho posible el voto a favor. Se trata de una cuestión que deberá decidir el pleno del Ayuntamiento de Sevilla", defiende Mercasa en un comunicado.

A tal efecto, la sociedad estatal asegura que mantiene "el diálogo con el Ayuntamiento para aportar los fondos" que le correspondan en el concurso de acreedores bajo las condiciones de "continuidad en lasociedad", planteando que su compromiso con el futuro de Mercasevilla "incluye la firme voluntad de aportar todas las plusvalías y dividendos que se pudieran generar con la venta, por parte de Mercasevilla, de sus terrenos actuales para crear un nuevo merca del siglo XXI". "Mercasa mantiene un firme compromiso como accionista de Mercasevilla para garantizar un futuro mejor en la sociedad", sostiene la entidad estatal.

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