Las fisuras abiertas en En Marea tras el incidente de la diputada Paula Quinteiro con la Policía Local en la madrugada del 18 de marzo se mantienen abiertas un día después de que el grupo parlamentario ignorase la petición de dimisión realizada por el órgano político y limitase su actuación a la apertura de un expediente a la implicada.

Y en medio de esta polémica se encuentra el liderazgo de Luís Villares, quien en su día se alineó con una lista ajena a la candidatura con la que él se presentó para hacerse con las riendas del partido, además de presidir el grupo parlamentario. Villares, que consensuó con su grupo debatir en el Consello das Mareas -máximo órgano de decisión entre plenarios- la apertura de un expediente (el pasado viernes día 23), no pudo, en cambio, hacer valer este acuerdo y públicamente no ha hecho declaraciones a punto de cumplirse diez días de lo ocurrido.

Mientras, los tres alcaldes que auparon a Villares a la candidatura a la Presidencia de la Xunta, y un día después de que el grupo ignorase la petición del Consello das Mareas, han optado por evitar "alimentar" la polémica que se ha abierto y únicamente el regidor coruñés, Xulio Ferreiro, ha agregado que en su opinión "sería mejor" que grupo y Consello das Mareas "coincidiesen" sobre el futuro de la diputada.

"Yo no voy a meter más leña a un fuego exiguo", ha manifestado Ferreiro al ser preguntado por los medios este martes. Así, ha dicho que no quería "seguir alimentado la polémica" sobre el caso de la parlamentaria y ha zanjado que tendría que haber sido una "polémica que tenía que haber durado 24 horas y no voy a ser yo quien siga alimentado la polémica", afirma Ferreiro.

Con todo, sí manifestó que "sería mejor que coincidiesen" las resoluciones del grupo parlamentario y del Consello. "Ayer se pronunció el grupo parlamentario y ya está, ahí está la conclusión", ha resuelto.

NORIEGA EVITA PRONUNCIARSE AHORA

Por su parte, el alcalde de Santiago, Martiño Noriega, ha optado por no hacer declaraciones a este respecto, aunque sí se pronunció en días pasados sobre esta cuestión que sucedió en la ciudad donde gobierna.

De esta manera, el regidor compostelano manifestó su confianza en la actuación de la Policía Local, que realizaba un control nocturno después de que un vecino alertase de que un grupo de jóvenes había roto varios espejos retrovisores, y también juzgó lo ocurrido como un "incidente menor", en la línea de lo que le trasladó -aseguró Noriega- el propio jefe policial.

La parlamentaria, según el atestado policial, esgrimió su carné de diputada cuando los agentes trataban de identificar a un joven que iba en su grupo de amigos, pero según la versión de Paula Quinteiro su intención fue siempre la de "intermediar" y no interferir en el acto policial.

LA RESOLUCIÓN EN EL GRUPO

Pero más allá de lo ocurrido, sobre el debate interno que se ha creado, Noriega ha evitado este martes hacer declaraciones, si bien su postura era favorable a resolver la situación en el seno del grupo.

El regidor compostelano comió, como se puede ver en alguna de sus redes sociales, este miércoles con el veterano político Xosé Manuel Beiras, quien llegó a pedir la dimisión de Paula Quinteiro antes, eso sí, de que el grupo parlamentario consensuase este lunes una postura de la que Villares se descolgó.

"Estoy interesado en hablar de política, los aspectos internos de las organizaciones deben mantenerse en lo interno. Nunca fui muy favorable a airear este tipo de cuestiones y, por lo tanto, me reservo mi opinión al respecto", ha remarcado, por su parte, el regidor ferrolano, Jorge Suárez.

ACUERDO DEL GRUPO

El Grupo de En Marea acordó una declaración conjunta, sin el apoyo de Villares y los otros dos diputados -uno de Anova y otro de Cerna, que también forman parte de la Coordinadora de En Marea (el equivalente a una ejecutiva de un partido clásico)-, en el que resta valor a la petición de dimisión de Paula Quinteiro.

Es más, en los puntos acordados, el grupo apuesta por que la parlamentaria, inscrita de Podemos -que tiene mayoría en la Cámara-, siga ejerciendo su labor en el Pazo do Hórreo y acusa al PP de "instrumentalizar" la cuestión.

Precisamente, el secretario general del PP gallego, Miguel Tellado, se ha pronunciado de nuevo este martes sobre la situación de En Marea. Así, el dirigente político ha constatado que el "desafío permanente a Luís Villares dentro de su propia organización desacredita a En Marea como primera fuerza de la oposición".

CUESTIONA A EN MAREA

Así, Tellado, en los pasillos del Parlamento este martes, ha dicho que en esta tesitura En Marea "no puede ser el principal partido de la oposición porque viven en una situación de colapso interno y contradicción pura que no lleva a ninguna parte".

El también diputado, que ha juzgado que "quedan perfectamente desacreditadas para la labor de oposición en el Parlamento practicando una política que debe de estar desterrada", Villares "no es portavoz de nadie, ni siquiera de sí mismo, porque es capaz de votar dos cosas distintas en reuniones separadas por 24 horas entre sí".

"Lo respetamos más nosotros que sus propios compañeros", ha dicho Tellado, quien ha concluido que "no hay nadie al volante" en la formación política. Es más, ha señalado a Martiño Noriega como "la persona que está detrás de la estrategia de debilitar al portavoz parlamentario de En Marea".

"Luís Villares es ya parte del pasado de la política gallega y debería pensar en abandonar una política en la qeu su voz no cuenta y su palabra no tiene peso", ha insistido el PP, quien ha sentenciado que esta situación es "la crónica de un grupo mixto anunciado" y el "preludio de una división interna" que se puede "materializar" con que Villares "tire la toalla".

Consulta aquí más noticias de A Coruña.