John Bolton
El exembajador estadounidense en la ONU John Bolton, tras una reunión con Donald Trump en la Torre Trump, en Nueva York, en diciembre de 2016. JUSTIN LANE / EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reemplazará a su asesor de Seguridad Nacional, H. R. McMaster, por el exembajador ante las Naciones Unidas John Bolton, según informó este jueves el propio mandatario en su cuenta de Twitter.

"Me complace anunciar que, a partir del 9 de abril, el @AmbJohnBolton será mi nuevo Asesor de Seguridad Nacional. Estoy muy agradecido por el servicio del General H.R. McMaster que ha hecho un trabajo excelente y que siempre será mi amigo", dijo el multimillonario.

La marcha de McMaster supone la salida de uno de los últimos "moderados" de la Casa Blanca, tras la partida del principal asesor económico Gary Cohn hace unas semanas, y del secretario de Estado, Rex Tillerson, poco después.

Bolton, el nuevo asesor, de 69 años, es considerado un "halcón" militarista y ultraconservador que ha llamado recientemente a declarar la guerra a Corea del Norte e Irán, y fue uno de los promotores del falso argumento sobre las armas de destrucción masiva que llevó a la invasión de Irak en 2003.

El combativo exdiplomático, comentarista frecuente en la cadena de televisión favorita de Trump, Fox News, es un personaje tan polémico en Washington que en 2006 tuvo que abandonar su cargo de embajador estadounidense ante la ONU después de apenas 14 meses, debido a la negativa del Senado a confirmarle definitivamente para ocupar el puesto.

La renuncia de McMaster

Aunque Trump no se refirió a las razones de la marcha del general McMaster, el diario The New York Times asegura, citando fuentes de la Casa Blanca, que el militar ha presentado su renuncia, que se hará efectiva en las próximas semanas.

"Después de 34 años de servicio a nuestra nación, solicito el retiro del ejército de EE UU efectivo este verano, después del cual dejaré el servicio público. A lo largo de mi carrera, ha sido mi mayor privilegio servir junto a militares extraordinarios y civiles dedicados", dijo McMaster en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

McMaster agradeció a Trump la oportunidad de haber trabajado en su Gobierno y "la amistad y el apoyo" de los miembros del Consejo de Seguridad Nacional con los que ha compartido su tarea.

Altos funcionarios de la Casa Blanca, bajo condición de anonimato, indicaron que la marcha de McMaster, cuya salida se rumoreaba desde hace semanas, se ha fraguado por acuerdo mutuo entre el general y el presidente.

"El presidente pidió al general McMaster que permanezca en activo hasta mediados de abril para garantizar una transición sin problemas y el general McMaster aceptó", agregaron.

El militar incómodo

Herbert Raymond McMaster, considerado uno de los principales "intelectuales" de las Fuerzas Armadas y con una sólida experiencia sobre el terreno en Irak y Afganistán, había sido considerado en un principio parte del círculo más cercano de Trump, junto con los también generales, John Kelly, primero secretario de Seguridad y ahora jefe de gabinete de la Casa Blanca, y James Mattis, secretario de Defensa, pero poco a poco fue perdiendo ascendencia sobre el mandatario.

Trump, que se había quejado en privado del carácter "áspero y condescendiente" de McMaster, avanza así en su intención de completar un nuevo equipo de Seguridad Nacional y Exteriores antes de las conversaciones con Corea del Norte, tras el relevo de Tillerson al frente del Departamento de Estado.

McMaster era conocido por su estilo marcial y directo. De hecho, el condecorado teniente general no había tenido problemas en confrontar al mandatario en relación a su política con Afganistán, que conocía de cerca porque había servido allí, y para la que recomendaba una implicación más duradera.

Apenas la semana pasada, la Casa Blanca se apresuraba a negar más cambios en el gabinete presidencial, tras el despido fulminante del secretario de Estado, Rex Tillerson, y las alarmas suscitadas por la posible marcha de McMaster y el jefe de gabinete, John Kelly, pero el Gobierno estadounidense lo negó rotundamente.