Homosexualidad en África
Homosexualidad en África. Niko Knigge / Sudáfrica (2013)

El Tribunal de Apelaciones de Kenia declaró este jueves ilegal la práctica de reconocimientos médicos anales para determinar si una persona es homosexual, tipificado como delito en este país.

El tribunal se pronunció así en respuesta a un recurso de apelación presentado por dos hombres contra el fallo del Tribunal Superior de Mombasa, en la costa de Kenia, que en 2016 desestimó una demanda de inconstitucionalidad contra la citada práctica.

Los dos varones, Caleb Omar Idris y George Maina Njeri, se sometieron a esas pruebas, tras ser denunciados por la policía, y decidieron emprender una acción judicial para que fueran declaradas ilegales.

"La prueba no puede permitirse. Yo, por tanto, permito la apelación y anulo la decisión del Tribunal Superior", dictaminó hoy el juez Alnashir Visram, del Tribunal de Apelación.

Durante esas pruebas, personal médico inserta sus dedos en el ano del acusado o pide a los hombres que se desnuden y se inclinen o tumben en sillones con estribos para examinar visualmente su región anal.

Un juez del tribunal de Mombasa alegó en 2016 que los demandantes se sometieron de forma voluntaria a ese examen, lo que legalmente invalidaba su demanda.

Sin embargo, el magistrado Visram subrayó hoy que esa decisión fue inconstitucional y, además, supone una violación de los derechos humanos.

Hasta este fallo, Kenia era uno de los al menos ocho países donde se usan exámenes anales médicos, junto a Camerún, Egipto, el Líbano, Túnez, Turkmenistán, Uganda y Zambia, según la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch.

Además de no tener "ningún valor médico", la ONU considera inhumanas, crueles y degradantes estas prácticas, que también están prohibidas por tratados internacionales contra la tortura y los derechos civiles.

En Kenia, los "delitos" homosexuales se castigan con hasta catorce años de prisión.