Organizaciones no gubernamentales gallegas reclaman a las administraciones públicas "esfuerzo inversor" en proyectos de cooperación, ante el descenso registrado en los últimos años -según confirman entidades consultadas por Europa Press- y "agilidad" en la concesión de estas ayudas.

Mientras, destacan un aumento de la aportación privada, todavía "insuficiente", y subrayan la colaboración ciudadana, a través de voluntariado o aportaciones económicas, que no ha descendido pese a la crisis.

En la actualidad, la Coordinadora Galega de ONGs para o Desenvolvemento integra a 45 organizaciones de este tipo con unas 2.000 personas colaborando, en su mayoría mujeres de entre 25 y 40 años, datos correspondientes a 2013 y que esta entidad actualizará este año con la publicación de un nuevo informe.

Con organizaciones muy diversas, -desde laicas hasta religiosas y con proyectos muy distintos, como el ámbito de la medicina, la ingeniería o la cooperación por la paz-, parte de su financiación procede de las subvenciones públicas que convocan las administraciones públicas gallegas.

Sin embargo, reconocen que actualmente hay "más proyectos en marcha financiados por otras vías, fondos privados, convocatorias públicas estatales o mismo europeos", explican desde la Coordinadora.

Su presidente, Alejandro Quiñoá, apunta al descenso de aportaciones de la Xunta.

"Estamos peor ahora que en el año 2002", asegura

sobre unas subvenciones autonómicas que sitúa en casi cinco millones de euros el año pasado.

"Se han recortado entre un 60 y un 70%, depende del año", resume.

Como ejemplo, asegura que "en estos momentos cada gallego aporta lo equivalente a un refresco para políticas públicas de cooperación".

Sobre las aportaciones privadas,

afirma que han aumentado, pero que aún son "deficitarias". Al hilo de ello, el presidente de la Coordinadora Galega pide a las empresas "coherencia" en este ámbito. "De nada nos vale la cooperación, si luego generan un impacto negativo como que se esquilmen recursos".

CAMBIO DE "SENSIBILIDAD"

Mientras, vincula el descenso de las ayudas públicas con la mayor presencia de las ONGs en la calle . Una "estrategia ante la falta de compromiso público", apunta.

Con todo, destaca que tras las elecciones municipales de 2015

hubo un cambio de "sensibilidad" en algunos ayuntamientos y en organismos como la Diputación de A Coruña.

Paralelamente, confirma un aumento de la colaboración con las ONGs por parte de la ciudadanía, con un número de socios, en Galicia, que sitúa en torno a las 40.000 personas.

DESGRAVACIONES FISCALES

Todas las organizaciones consultadas por Europa Press, coinciden en el problema de obtener recursos en un contexto en el que, con menos ingresos, son más las peticiones de ayuda que les llegan.

En el caso de la Fundación Amigos de Galicia, su director general, Jesús Busto Peteiro, pide a la Administración central que aumente las desgravaciones fiscales de las donaciones y que se agilice la concesión de aportaciones económicas.

Con 31 años de andadura y 400 voluntarios,

esta Fundación realizó

en 2017 41.984 atenciones dentro de su Plan de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social, de los que 15.590 eran para menores y jóvenes.

"Las ayudas han descendido", admite Busto Peteiro para quien estas deberían ser "permanentes". Por el contrario, otras organizaciones abogan porque las administraciones se hagan cargo de servicios sociales "que no desarrollan o no organizan con eficacia".

LA VÍA DE LA AUTOFINANCIACIÓN

Así lo apuntan desde Equus Zebra, organización fundada en A Coruña en el año 2000 como punto de encuentro para inmigrantes. Sin embargo, la crisis económica le llevó a ampliar su objetivo inicial, la inserción socio-laboral de este colectivo, y pasar a atender a todo tipo de usuarios.

Con la ayuda de más de una veintena de voluntarios y sin ninguna subvención pública, realizan trabajos de mudanzas o venta en sus tiendas solidarias para autofinanciarse.

"Ante la dificultad para acceder a subvenciones, así como la imposibilidad de obtener el importe en plazos razonables", explica Fernando Barcia García, responsable de Comunicación y Acogida. Esto, añade, "generaba proyectos a medio acabar y deudas a la espera del pago".

Tras superar el riesgo de desaparecer en 2009, Equus Zebra optó por abrir tiendas solidarias, donde vende artículos a precios económicos, una opción por la que también apuesta Intermón Oxfam, en su caso a través del 'comercio justo' y con dos tiendas, una en A Coruña -la primera que se abrió, en 1992- y otra en Vigo.

"Son una vía de desarrollo de ingresos para los productores y productoras con las que trabajamos", explica Pilar Orenes, su directora adjunta, quien apunta que permiten también "sensibilizar a la ciudadanía".

MANTENER "LA CONFIANZA"

Por otra parte, ninguna de las organizaciones consultadas cree que los casos de abusos sexuales que se conocieron recientemente en el seno de Intermón Oxfman redujese su número de voluntarios.

"Cuando hay casos de este tipo, hay que ser firmes, las medias tintas no son admisibles", opinan desde Equus Zebra.

Dese Intermón Oxfam en Galicia, con 9.500 socios y colaboradores, admiten, sin embargo, que "mantener o recuperar la confianza" de los ciudadanos es "clave". En este sentido, apelan a la difusión de su trabajo por vías como las redes sociales o el "boca a boca" para incrementar la colaboración ciudadana.

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