Valladolid.- Pregón de la Semana Santa. (16/3/2018)
Valladolid.- Pregón de la Semana Santa. (16/3/2018) EUROPA PRESS

"Pura maravilla de arte" ha rememorado Ángel María de Pablos quien ha recitado aquel romance que escribió su padre: "Valladolid hecho templo. Viernes Santo por la tarde....¡Ay, qué dolor será el tuyo, Valladolid que te haces todo Gólgota y Calvario, abierto en cruz tu paisaje!.// ¡Silencio!...¡Calla!...no puede lanzar mi pregón al aire, que está como muerto y nadie me oriría...¡Nadie!.// Valladolid. Viernes Santo. Pura maravilla de arte.

Ángel María de Pablos ha reconocido que llevaba años soñando "con este momento" de pregonar la Semana Santa de su ciudad y ha pedido que no se culpe a nadie por el retraso ya que Dios "que es el que maneja las grandezas y las miserias humanas, con habilidad" y hasta hoy no le ha considerado "apto" para pregonar su pasión y muerte.

El periodista ha querido seguir "con absoluta fidelidad" el orden cronológico de la Semana Santa vallisoletana, desde el inicio el Viernes de Dolores con el Vía Cruces de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores de la Hermandad Ferroviaria que "pasea por el barrio de las Delicias" y el Ejercicio Público de las Cinco Llagas, que el Sábado "recorre en penitencia la zona de los conventos cuyos claustros huelen a santidad, hierbabuena y a incienso".

Para dar paso al Domingo de Ramos, "el día de la alegría porque el señor llega a lomos de su borriquilla para anunciar la buena nueva de la Redención", aunque el Lunes Santo llegará el "inmenso y profundo dolor" con el Santísimo Rosario en el que se representan "los misterios dolorosos de la Pasión", un Lunes Santo en el que también sale el Cristo de Medinaceli, alumbrado por la llamada Cofradía de los periodistas, que se recuperó hace unos años después de que se fundara en 1950 y dejara de existir años después.

Un Lunes Santo en el que también saldrá a la calle la procesión de regla del Discípulo Amado y el Cristo de la Buena Muerte, alumbrado por la Cofradía de la Preciosísima Sangre.

El Martes Santo continuará, según ha rememorado Ángel María de Pablos, "la emoción incontenible" en el 'Encuentro' de la Virgen de la Angustia con su hijo, Cristo Camino del Calvario, frente a la fachada del Palacio de Santa cruz, para dar paso a la procesión de la Peregrinación de Silencio, de la hermandad

de Jesús Atado a la Columna, cuya obra, del gran imaginero castellano Gregorio Fernández, promociona este año la Seman Santa vallisoletana.

Los crespones negros inundarán la ciudad el Miércoles Santo en la procesión del Vía Crucis, que marca las catorce estaciones de la pasión alumbrada por la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, mientras que las 'Lágrimas de San Pedro' presidirá la procesión del Arrepentimiento.

La noche del Miércoles, la Cofradía de las Siete Palabras, a la que pertecene el pregonero, alumbrará su paso titular, el Cristo de las Mercedes, de Pompeyo Leoni, hasta la Santa Catedral "donde se reza un miserere de que esos que ponen la piel de gallina a quien lo escucha y refuerza la fe de quienes dudan".

En la medianoche, la cofradía del Santo Sepulcro llevará a hombros al Cristo del Consuelo mientras la hermandad de La Piedad alumbra los pasos de 'cristo de la Humildad', 'Cristo de la Cruz a María' y 'La Quinta Angustia'.

El desfile del Cristo de la Luz, alumbrado por la cofradía universitaria dará comienzo al Jueves Santo, día en el que se suceden el desfile de Penitencia y Caridad, el primero de la tarde en el que 'La Quinta Angustia' y 'Cristo de la Preciosísima Sangre "acuden a los hospitales para llevar un puñado de esperanza a los enfermos".

Esta jornada de Jueves Santo se completa con otros desfiles procesionales como La Amargura, La Sagrada Cena, Oración y Sacrificio, Cristo Despojado, Peregrinación del Silencio, Vera Cruz y del Cristo al Humilladero.

La procesión de regla de Nuestra Señora de las Angustias marcará el inicio del Viernes Santo en el que la Cofradía de la Orden Franciscana llevará su Vía-Crucis por el Paseo de Zorrilla y los cofrades a caballo de las Siete Palabras, llamarán a participar en el Sermón que este año pronunciará el obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge, para por la tarde dar paso a la Procesión General en el que 33 pasos "hará un repaso a todos los momentos de aquel misterio que salvó a los hombre.

El Sábado Santo "con un especial sabor mariano" arranca en sus primeras horas, y recién acabada la procesión General, 'La Soledad de la Virgen', la que "el pueblo define como procesión de las mujeres quienes acompañan en su desgarro a Nuestra Señora de las Angustias.

"Este Sábado Santo, imbuido del espíritu mariano, la ciudad ofrece sus dolores diarios a la Virgen de la Vera Cruz", cuando, a las siete de la tarde, "la ciudad en pleno le dice a la Señora que la vida es toda una corona llena de sufrimientos y dolor, pero que ni el sufrimiento ni el dolor importan", relata el pregonero.

Un dolor causado por la muerte de su hijo, porque como dice Ángel María de Pablos, "no hay dolor más agudo para una madre que ver morir a su hijo" y en la anochecida del sábado,

el Cristo Yacente se traslada desde el convento de San Joaquín y Santa Ana hasta el Museo del Monasterio. "Los cofrades trasladan su cuerpo desde la capilla de su veneración al lugar de su admiración, a la sala de su contemplación".

El Domingo, relata De Pablo, "vuelven a iluminarse las ilusiones con la esperanza de la Resurrección" y hace que la plaza Mayor de Valladolid "se convierta una vez más en el valle de Josafat, en el templo de todas las oraciones, ahora para entonar el júbilo, el regocijo de tan significado momento".

Con las imágenes de 'Nuestro Padre Jesús Resucitado' y con 'La Virgen de la Alegría' "se pone broche de oro a una semana de diez intensos y largos días", una semana "de corazones abiertos a la fe", más de una semana "sobre todo de corazones abiertos", ha subrayado De Pablos, quien ha precisado que "el corazón es la gran fuerza que rige y regirá siempre el mundo"

Un corazón, que según el pregonero, "es el gran secreto" de la Semana Santa de Valladolid, "el corazón" con el que los vallisoletanos mueven las imágenes de madera "hasta convertirlas en imagen viva y real de lo que sucedió hace dos mil años"; el corazón "que empuja al pueblo a no ser mero testigo de las precesiones, sino que se convierte en un acto más" porque cada procesión es la procesión de cada uno, con sus lágrimas, su Vía Crucis, su dolor, su sufrimiento.

Pasión, sentimiento cristiano, hospitalidad y amor son las virtudes que, según De Pablos, "son propias" de quienes han nacido y vivido en Valladolid, por lo que ha querido invitar a "todos los hombres de buena voluntad" a visitar la ciudad para que sientan, igual que los vallisoletanos "que tras el dolor y el amor está el consuelo y la serenidad; que tras el sacrificio y la tragedia, la paz interior".

"No penséis en ninguna envoltura de folklore religioso. No penseis en nada que no sea sencillez y naturalidad. La nuestra es una Semana Santa vivida en la más auténtica realidad. La Semana Santa de las emociones internas y externas. La Semana Santa de las sensaciones, de las que van por fuera y la que no escapan nunca de nosotros mismos", ha concluido el pregonero, Ángel María de Pablos.

El encargado de dar paso al pregonero ha sido el alcalde de la ciudad, Óscar Puente, quien ha ensalzado la trayectoria de De pablos "al servicio de la Semana Santa", así como de la poesía, el teatro y el Periodismo.

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