Abogados del caso Angrois
Abogados del caso Angrois Europa Press

Dos de los cuatro técnicos que han declarado este martes como testigos en el caso por el accidente del tren Alvia en Angrois han ratificado que Adif no encargó a la consultora externa Ineco que analizase los riesgos que existían en el tramo que abarca la curva de A Grandeira, donde se produjo el siniestro por el que perdieron la vida 80 personas y 144 resultaron heridas.

Así lo han señalado abogados de las víctimas del descarrilamiento y también el letrado que defiende al maquinista que aquel día conducía el convoy y que está investigado por los hechos, junto a dos cargos de Adif, uno de Renfe y tres miembros de Ineco.

En concreto, los que han asegurado que el administrador de infraestructuras ferroviarias no contrató a Ineco una evaluación independiente del enclavamiento de Santiago (el que comprende los últimos kilómetros de la línea) fueron el segundo y el cuarto técnico en declarar, ambos de Dimetronic.

Según las fuentes consultadas, estas personas o bien estuvieron presentes o bien tuvieron conocimiento de reuniones a tres bandas mantenidas entre responsables de Adif, de la unión temporal de empresas (UTE) de Thales y Dimetronic (hoy en día Siemens) y de Ineco.

En esas reuniones, según consta en actas aportadas a la causa, el departamento de obras de Adif y el de seguridad en la circulación discutieron sobre la necesidad o no de encargar un informe independiente para el enclavamiento de Santiago.

De acuerdo con dos de los cuatro testigos que han comparecido esta jornada (y también con los tres investigados de la consultora), el resultado fue que el administrador ferroviario no pidió esa evaluación a Ineco.

Por su parte, los otros dos técnicos que han declarado, de la compañía Thales, han apuntado que este extremo estaba fuera de su alcance, de acuerdo con las mencionadas fuentes.

Ochenta personas perdieron la vida y 144 resultaron heridas en esta tragedia, sobre la que el juzgado trata de dilucidar las responsabilidades penales casi cinco años después.

RECORTE DEL 19% DEL COSTE

El primero en declarar ha sido un técnico de Thales que se presentó como gerente y no entró en detalles sobre cuestiones relativas a seguridad, pero sí en las relacionadas con aspectos presupuestarios.

Este hombre ha cifrado en un 19% el recorte del presupuesto que supuso el cambio de proyecto de la línea de Ourense-Santiago, que implicó disminuir en unos kilómetros el despliegue sobre la vía del sistema de control continuo de velocidades 'ERTMS'.

Su nombre, de hecho, figura en el modificado de la obra junto al del subdirector de instalaciones de control de tráfico Juan Antonio Sánchez Corrales.

El abogado del maquinista que viajaba en el tren el día del siniestro -el que condujo el convoy hasta Ourense- solicitó al juez que citase a este último -a Sánchez Corrales- por su implicación en varias de las reuniones en las que se discutió sobre si era necesario el informe de evaluación independiente sobre toda la línea, incluido el tramo de la curva.

A este respecto, el técnico de Thales ha sido interpelado por su participación en esos encuentros y ha respondido que esas decisiones estaban fuera de su alcance, según las fuentes consultadas.

Además, ha remitido en todo lo relativo a seguridad al técnico que estaba citado la semana pasada y que no pudo comparecer debido a la suspensión de la vista del miércoles 7 por la huelga.

Según las mencionadas fuentes, ese técnico -cuya comparecencia, como la del segundo investigado de Adif, está pendiente de que el magistrado fije una nueva fecha- pertenece a una empresa subcontratada por la UTE para aglutinar los informes de cada una de las compañías.

LOS TÉCNICOS "NO VEN CURVAS"

El segundo de los comparecientes ha sido un técnico de Dimetronic que ha considerado que con el sistema 'ERTMS' operativo en todo el trazado el accidente no se habría producido.

Con todo, ha alegado que los análisis en la red ferroviaria no se fijan en curvas sino en velocidades, ante lo que el fiscal le ha preguntado por si no entiende que tener que pasar de 200 a 80 kilómetros por hora (lo que sucedía en A Grandeira) supone un cambio "significativo" de velocidad.

ESPECIALISTA EN 'ERTMS'

La tercera técnica, de Thales, era una especialista en 'ERTMS' citada a petición de Adif que ha argumentado que el sistema proporciona seguridad tanto con 'Asfa' como con 'ERTMS', aunque, según abogados de las partes, ha acabado reconociendo que con este último activado a bordo el maquinista habría sido alertado del exceso de velocidad con el que circulaba.

Por último, un técnico de Dimetronic ha ratificado que Adif no encargó a Ineco la evaluación independiente que la normativa 'Cenelec' exige para los enclavamientos nuevos, como era el de Santiago.

Documentos de la propia empresa pública (de Adif) constataban que esas normas 'Cenelec' eran aplicables al proyecto.

EN PLENA HUELGA

Las comparecencias han comenzado con media hora de retraso y en un contexto de huelga de los funcionarios de justicia en Galicia, lo cual generó incertidumbre sobre si se acabarían desarrollando las declaraciones a primera hora de la mañana.

Tras algo más de tres horas que han durado las dos primeras declaraciones, pasado el mediodía, el juez pidió un receso a los abogados para atender un caso de violencia de género, que, junto a las causas con preso, son de las pocas que se están cubriendo por los servicios mínimos.

En torno a las 13,30 horas se retomó la vista y los dos últimos testigos han precisado de menos tiempo, puesto que han terminado poco después de las 14,30 horas.

Para el próximo lunes, día 19, están citados otro técnico de la UTE, uno de la empresa Bombardier y dos responsables de Renfe. El instructor ha trasladado a las partes que el viernes les confirmará si estas comparecencias, como las de este martes, se mantienen.

Consulta aquí más noticias de A Coruña.