Visita el huerto urbano del Rincón de las Pellejerías
Visita el huerto urbano del Rincón de las Pellejerías AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA

Tras algo más de 12 meses de funcionamiento, este espacio de 1.500 m2, proveniente del solar resultado de la demolición del antiguo número 5 de la calle Jarauta y que cuenta con algunos árboles y un antiguo pozo, se ha convertido en un huerto.

Los miembros de la Gerencia y la comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona han visitado este miércoles el huerto y han apreciado las diferencias entre los seis espacios conceptuales en que se divide: huerta productiva, medicinal, banco de semillas, huerta educativa, zona de compostadora y un espacio de relación que sirve de lugar de reuniones y coordinación.

Los detalles sobre el funcionamiento del huerto y sus servicios asociados han sido explicados por la directora del área de Ecología Urbana y Movilidad, Camino Jaso, junto a técnicos municipales y portavoces de La Piparrika, ha informado el Consistorio pamplonés en una nota.

En estos momentos, el huerto es un conjunto de unos 200 m2 compuestos por cuatro bancales para semilleros y aromáticas, nueve bancales 'de sol', un bancal circular para rotaciones de cultivos, tres bancales 'de sombra' y un jardín comestible. A lo largo del año los productos obtenidos se destinan exclusivamente al autoconsumo o a fines sociales.

Además, ya está en construcción un 'jardín vertical', una pared tapizada de verde mediante la instalación de un sistema de anclaje de botellas de plástico de 2 litros perforadas y unidas mediante abrazaderas a tuberías, formando un continuo de cultivos. Esa estructura esta colocándose en la pared de entrada del huerto. Los alumnos del programa de Carpintería y Mueble, un programa propio del Consistorio, están trabajando en la construcción de un espacio semiesférico como zona cubierta para la realización de actividades.

ACTIVIDADES

A lo largo del año de funcionamiento y siguiendo una planificación anual de cultivos, se han plantado y sembrado entre otros, lechugas, remolachas, lombardas, espinacas, acelgas o cardos. Lo que las personas participantes en la visita han podido apreciar es aún plantación de verduras de invierno, de las que se están elaborando semilleros para reproducción, aunque en breve tocará la plantación de la siguiente estación.

Los bancales están señalizados con carteles de madera labrada con láser gracias a una máquina de la asociación Aldezar. Cada especie está identificada en castellano, euskera y braille. Los barnices y pinturas de los tablones que sustentan el bancal son ecológicas y los materiales de construcción provienen de la reutilización.

La concesión a La Piparrika implicaba una serie de condicionantes en el manejo de la huerta como seguir las pautas de agricultura ecológica (eligiendo variedades de planta local, descartando la utilización de productos de síntesis química, trabajando la rotación de cultivos y haciendo un uso eficiente del agua, entre otros); realizar compostaje sobre el terreno de los restos vegetales generados por el propio huerto y mantener la huerta en condiciones de limpieza.

En ese espacio hay también un frigorífico que hace de punto de book crossing/intercambio de libros (permite coger y dejar ejemplares de forma libre), así como bancos y otras figuras realizadas con palés. En estos momentos en el fondo del huerto los alumnos del programa de Carpintería y Mueble del Ayuntamiento de Pamplona se encuentran realizando una estructura de madera semiesférica que servirá de espacio de encuentro a cubierto para realizar actividades vinculadas con la zona de cultivos y el barrio.

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