Jane Fonda
La actriz estadounidense Jane Fonda posa, con un elegante traje de noche blanco, a su llegada a la ceremonia de la 90 edición de los premios Óscar, en el Teatro Dolby. Saalik Khan / EFE

Jane Fonda volvió a demostrar que no tiene miedo de destacar y continúo por ese camino en la 90 edición de los Premios Óscar. Con un diseño totalmente blanco de manga larga de Balmain, la actriz lució como una diosa etérea sobre la alfombra roja y dio una lección de elegancia sin esfuerzo. Tampoco olvidó la lucha contra la desigualdad y el acoso sexual que se vio en el pin Time's Up que llevaba.

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Uno de los aspectos a destacar del vestido crepé en seda es que resaltaba la figura envidiable de Fonda, quien cualquiera diría que tiene 80 años. Las solapas invertidas del cuello dirigen toda la atención hacia la cara de la actriz que apostó por un muy sencillo. Ojos ahumados con sombras rojizas, ligero rubor en mejillas y un labial rosa.

El ancho de los hombros del diseño de Balmain es perfecto ya que hace que visualmente la cintura parezca más pequeña. Respecto a los complementos, la legendaria artista optó por los clásicos: pendientes largos de diamantes y un anillo ovalado, ambos de la firma Chopard, un clutch de Perrin Paris y zapatos de Salvatore Ferragamo.

El vestido de Fonda recuerda muchísimo a uno que lució en los Oscar de 1993, excepto porque el de aquella época llevaba una hilera de botones y lo completó con guantes hasta el codo.

Marcando su propio estilo

La mayoría de las estrellas se pasan meses hasta que deciden lo que usarán para la noche de los Óscar, pero para Rita Moreno la elección fue simple: recicló el vestido que llevó en 1962 cuando se llevó a casa el premio de Mejor Actriz de Reparto por su papel en West Side Story. 

Cuatro décadas después, modificó ligeramente el escote y le añadió un collar de oro,algo que le ha permitido ser otra de las más aplaudidas sobre la red carpet de los premios.

En su momento, la actriz seleccióno ella misma en Filipinas la tela del vestido que no esperaba que pasaría a la historia ya que aquel año se convirtió en la primera latina en llevarse un premio. "No tenía idea de que iba a ganar, estaba segura de que sería Judy Garland por ¿Vencedores o vencidos?", comentaba.

Tampoco se quedaron atrás en elegancia Meryl Streep con un diseño espectacular en rojo de Christian Dior que completó con un bolso de Christian Louboutin y unos zapatos de la firma Stuart Weitzman.

Mientras que la británica Helen Mirren demostró que sigue siendo la reina de la elegancia y la sobriedad con un vestido de Reem Acra que no hubiese sido lo que fue sin el maravilloso collar de zafiros que escogió.