Washington liberó a decenas de saudíes el año pasado en un intento por reducir el número de detenidos en la polémica prisión antes de cerrarla.

Con estos liberados, el número de saudíes que aún permanecen en la prisión en la isla de Cuba se eleva a unos 13.

Quince de los 19 atacantes que realizaron los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos eran saudíes, así como el buscado líder de Al Qaeda, Osama bin Laden.

El ministro del Interior saudí, el príncipe Nayef bin Abdul Aziz, dijo a la agencia oficial de noticias SPA que continuaban los esfuerzos para llevar a casa a los restantes ciudadanos detenidos en Guantánamo y que las autoridades estadounidenses estaban cooperando.

Washington ha calificado a los prisioneros, quienes fueron detenidos mayoritariamente en Afganistán durante la invasión de 2001, como 'combatientes enemigos'.

A los detenidos se les negó el estatus de prisionero de guerra que les garantizaría ciertos derechos bajo las leyes internacionales.

Los repatriados hacia Arabia Saudí recibieron ayuda económica del Gobierno para reconstruir sus vidas y muchos fueron puestos en libertad.*.