Los vecinos salieron alertados por el estruendo de un petardo, y la encontraron ahí, enfrente de la Iglesia Evangélica de la calle San José de Pinto.

Era un bebé, "de pocos días de vida", relata un policía municipal de la localidad, "la acababan de dejar allí, eran poco menos de las siete de la tarde", aclara.

Los Servicios sociales de la Comunidad de Madrid se han hecho cargo de la menor tras pasar por una revisión sanitaria.