KFC
Imagen de un restaurante de la cadena de cómida rápida KFC. GTRES

La Policía de Londres ha sido el primer cuerpo del Reino Unido en manifestarse respecto a lo que ya se conoce en el país como la crisis del pollo frito, después de que la cadena especializada de comida rápida KFC anunciara el cierre de al menos 600 de sus restaurantes.

Según se supo este lunes, un problema con el nuevo proveedor y un problema en la distribución ha dejado a la cadena sin su materia proima principal, el pollo, por lo que ha tenido que clausurar temporalmente sus establecimientos al no poder dispensar su producto estrella.

La conmoción ha sido tal entre los clientes y usuarios, que algunos de ellos no han dudado en recurrir a las redes sociales para mostrar su malestar, pero especialmente han decidido recurrir a la Policía para solicitar su intermediación en el conflicto.

Ante esto, los cuerpos de seguridad se han visto en la necesidad de pronunciarse para recordar a la ciudadanía que su labor no pasa por solucionar la crisis del pollo frito, a pesar de los conflictos que para muchos pueda suponer el verse privados de su menú favorito.

"No es un asunto policial", ha sido la respuesta que desde su cuenta oficial ha dado al asunto la policía de Tower Hamlets, una municipalidad de Londres ubicada en la zona tradicional de la capital ,entre la City y al norte del río Támesis.

Luego los propios agentes parecieron tomárselo con algo más de humor y desde la cuenta oficial no han dudado en colgar vídeos referidos a la crisis gastronómica que parece asolar el Reino Unido.