Río Ebro en Zaragoza
Río Ebro en Zaragoza EUROPA PRESS

Estas últimas se han detectado de forma puntual por la presencia de Clorpirifós -insecticida incluido en la lista de sustancias prioritarias- en un muestreo en el río Arba, en la zona de Luesia-Tauste y en dos de los muestreos en Clamor Amarga, en Zaidín (Huesca); y por Endosulfán, en dos de los cinco muestreos en el río Zadorra, en Salvatierra (Álava), ha informado la CHE en una nota de prensa.

Por lo que respecta a los cinco incumplimientos de las Normas de Calidad Ambiental en concentraciones medias anuales, se trata de una situación similar a la dibujada en el informe de 2016, han apuntado las citadas fuentes.

En concreto, dos han sido por la presencia de Clorpirifós, en la Clamor Amarga, en Zaidín (Huesca) y en el Arba, en Luesia-Tauste (Zaragoza); una por Endosulfán, en el Zadorra, en Salvatierra (Álava) y dos por Metolacloro y Terbutilazina, en el Barranco de Valcuerna, en Candasnos (Huesca).

La Red de Control de Plaguicidas vigila la contaminación de origen agrícola en las aguas superficiales de la cuenca del Ebro, en cumplimiento de la Directiva Marco de Agua y las directivas complementarias sobre sustancias peligrosas.

En las conclusiones el informe, destaca que los puntos de mayores concentraciones son el del Arba, en Tauste, la Clamor Amarga, en Zaidín, el Flumen, en Sariñena, el Alcanadre, en Ontiñena y el Barranco de la Valcuerna, todas masas de agua que son en la práctica retornos de riego. Otros puntos presentan menores concentraciones gracias al caudal del cauce receptor.

Como positivo, se concluye que en la cuenca del río Segre la contaminación detectada ha sido menor que en los años anteriores, en concreto en el río el Segre en Vilanova de la Barca y en Serós y en el Canal de Serós, en Utxesa, y que prácticamente no se detectan plaguicidas en los puntos del Najerilla en Torremontalbo (La Rioja) y en el Jiloca en Daroca (Zaragoza).

2.513 DETERMINACIONES ANALÍTICAS

En total, se han efectuado 2.513 determinaciones analíticas, de los 110 muestreos realizados en el seguimiento de 23 plaguicidas. El control se realiza a través de una red compuesta por 22 puntos, en su mayoría ubicados en tramos de río que recogen las aguas de retorno de las zonas agrícolas.

En esta ocasión, se ha contado con un punto de control menos, el del Aragón en Caparroso, al que se dio de baja por la escasa concentración de plaguicidas detectada anteriormente.

El informe de la Red de Control de Plaguicidas recoge los puntos de muestreos y el total de los parámetros que se analizan, además de una serie de recomendaciones a las Comunidades autónomas y de Regantes para minimizar las afecciones por el uso de los principales plaguicidas detectados.

Así, además de solicitar a las Comunidades autónomas que comuniquen la información de los plaguicidas que consideren de uso extendido, para mejorar la red de control, se propone a las comunidades de regantes que adopten medidas para minimizar las afecciones por el uso de clorpirifós e isoproturón, metolacloro y terbutilazina, 3,4-dicloroanilina y desetilatrazina.

La CHE ha indicado que también se ha realizado seguimiento de la presencia de plaguicidas en las estaciones que controlan los puntos de captación de agua para abastecimiento (la denominada RED ABASTA) y donde los resultados confirman que existe baja presencia de estas sustancias. En estos puntos, además, con un tratamiento de potabilización adecuado, el agua de consumo humano queda exenta de plaguicidas.

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