Inquilinas desalojadas del edificio de Laguna Colmada 1 en Guadalajara
Inquilinas desalojadas del edificio de Laguna Colmada 1 en Guadalajara EUROPA PRESS

Este grupo de mujeres han aprovechado que este domingo una de ellas, con dos menores, tenía que abandonar el hotel en el que se encontraba, para hacer pública también su incertidumbre sobre las soluciones habitacionales ofrecidas desde la Empresa Pública Gestión de Infraestructuras de Castilla-La Mancha (Gicaman) mientras duran las obras.

Nuria Olea, inquilina de Laguna Colmada 1, en declaraciones a los periodistas ha señalado que, en su caso, las soluciones temporales

que le ofrecen no son compatibles con su vida laboral ni su seguridad porque sus opciones son residir en un pueblo cuyos horarios de transporte no coinciden con su jornada de trabajo o ir a otra residencia al lado de un club de alterne.

Las inquilinas tampoco saben aún el estado de las viviendas ni los plazos que se manejan para volver a ella y, aunque han tenido reuniones individuales con los trabajadores sociales, aseguran que les falta información.

"Nos encontramos informaciones poco precisas o contradictorias", afirma Olea, por lo que ha solicitado una mayor transparencia y una reunión en la que se les informe de manera concreta sobre el estado del bloque y los plazos para el futuro realojo, al menos de forma estimada, y las condiciones del mismo.

Angélica es otro caso de las inquilinas preocupadas sobre cual va a ser su futuro. Se buscó un alquiler porque su casa se encontraba frente a la escalera principal en la que al parecer está el origen del problema, y no sabe aún por qué tiene que pagar un alquiler y además también el de la vivienda desalojada.

VECINA DESALOJADA DEL HOTEL

En relación a la situación de Nasima, con dos hijas menores y extranjera, desde este mismo domingo tiene que abandonar el hotel en el que estaba.

Ha recibido 3.000 euros de ayuda y asegura que no sabe qué va a hacer porque no encuentra una vivienda en la que quedarse con sus pequeñas porque aunque ahora esta trabajando, dice que no le alquilan una vivienda por no tener una nómina de más de 1.500 euros.

Nasima estaba en una casa de un familiar en estas viviendas sociales, al parecer de manera irregular, pero el problema ahora es que debe dejar el hotel y no sabe donde ir porque los 3.000 euros de ayuda no le darían para pagar este nada más que un tiempo.

Según sus propias palabras, ella no se opone a pagar alquiler pero asegura que no encuentra piso y se pregunta qué va a hacer con dos niñas menores. "Llamo a través de agencias y me dicen que tengo que tener una nómina mayor de 1500 y ser fija", ha insistido.