Marc Pons, Francina Armengol Y Joan Groizard
Marc Pons, Francina Armengol Y Joan Groizard Europa Press

Según ha expuesto en un comunicado la patronal de los concesionarios el modo "más eficaz" para asegurar a corto y medio plazo una movilidad sostenible en Baleares es propiciar la retirada de la circulación los vehículos con más de diez años, "más contaminantes e inseguros".

Sobre la propuesta, en la que se prohíbe el acceso de vehículos diesel a partir de 2025 y del resto de vehículos térmicos desde 2035, han asegurado que "los nuevos vehículos diésel y de gasolina seguirán siendo en los próximos años una opción muy válida en múltiples situaciones, por su consumo eficiente de combustible".

Asimismo, han defendido que "la implantación masiva de los vehículos eléctricos será imposible si desde el Govern no se incentiva su adquisición mediante un plan continuado en el tiempo y bien dotado presupuestariamente".

De no ser así, han explicado, "el Govern estará perjudicando a las rentas más bajas, que no pueden acceder a estas nuevas formas de propulsión, así como al empleo local generado por las redes de distribución y reparación".

Finalmente, Faconauto ha considerado "esencial" que las Administraciones, de la mano de los sectores implicados, aborden los problemas de movilidad y de calidad del aire desde una óptica integral y mediante un plan global y nacional para el automóvil, que debería incluir, entre otras cosas, la renovación del parque mediante todas las tecnologías disponibles.

ASIMA CONTRA LA OBLIGACIÓN DE PLACAS FOTOVOLTAICAS

Por su parte, Asima ha rechazado que el Govern "obligue" a los empresarios de las naves de más de 1.000 metros cuadrados de superficie en planta a incorporar instalaciones fotovoltaicas en 2020

y ha avanzado que presentará alegaciones.

"No se puede imponer por Ley la instalación de placas solares porque el empresario tiene que invertir en el corazón de su negocio para mejorar sus instalaciones y sus procesos. Esto supone un duro golpe en la línea de flotación de la empresa", han manifestado.

El director de Asima, Alejandro Sáenz, ha indicado que a principios del pasado año presentó dos estudios para concienciar a las empresas de los Polígonos de Son Castelló y Can Valero de la importancia de impulsar la energía fotovoltaica donde se ponía de relieve que las cubiertas de las empresas podrían albergar casi 50 hectáreas de placas fotovoltaicas y se podría generar la demanda eléctrica de más de 32.100 hogares palmesanos.

Según el director de Asima, "en el caso de Son Castelló se estaría hablando de unas 40,3 hectáreas con una potencia pico de 62 MW y, en el de Can Valero, 7,3 hectáreas con una potencia pico de 11,2 MW, equivalente entre ambos a casi 50 campos de fútbol".