Diseño de Gaetano Pesce realizado para la firma Melissa
Zapatillas Fontessa. Diseño de Gaetano Pesce realizado para la firma Melissa que puede verse en la exposición '¡Viva la diferencia!' de CentroCentro Madrid hasta el próximo 20 de mayo. CENTROCENTRO

Huir de lo estandarizado, de la producción en serie, del 'uniforme' que nos impone una sociedad industrializada hasta el tuétano... ése es el objetivo de los diseñadores que dan forma a ¡Viva la diferencia!, una exposición que reivindica el derecho a la diferencia y la customización a la hora de afrontar el diseño contemporáneo.

Acaba de inaugurarse en la planta 4 de CentroCentro en Madrid – como parte de la programación de la primera edición de Madrid Design Festival- y presenta una treintena de proyectos, seleccionados por su comisara Ana Domínguez Siemens, que de forma aún experimental o ya comercializados intentan "dar respuesta a los anhelos del consumidor de huir de un paisaje doméstico indiferenciado y de tener una identidad propia".

"La aparición en el siglo XIX de la producción industrial de productos fabricados en serie, idénticos entre sí, se vio entonces como un gran avance que no sólo proporcionaba al consumidor objetos de precio más democrático sino que también eran "perfectos", se eliminaban los errores inherentes a la ejecución artesanal de manufactura manual", explica la comisaria."Con el tiempo, desde el diseño surgió la idea de que quizá esas 'detestadas' imperfecciones tenían su lado positivo, ya que aportaban un toque humano al objeto así como una cierta diversidad".

La exposición presenta diseños pioneros de la década de los 70 como los de Gaetano Pesce, que ya hace cuatro décadas hablaba del malfatto o cosas imperfectas como una característica positiva. De este maestro de la singularidad podrán verse en CentroCentro la ahora vintage silla Dalila, que permitía a los operarios decidir la forma final, consiguiendo que cada una fuese diferente a las demás; o las zapatillas Fontessa, realizadas para la firma Melissa (que ilustran esta noticia).

Pero ¡Viva la diferencia! incluye muchos más diseños únicos y particularísimos: la Serie Cloning de 5.5 designers que permite realizar muebles y objetos cuya estética se inspira en las características físicas del usuario (color de ojos, forma del cuerpo o radiografía de huesos); Collective Works de mischer'traxler, cuyo proceso de producción se activa en función de la presencia de la audiencia; la lámpara Alphabeta de Luca Nichetto para HEM, que permite más de diez mil millones de combinaciones posibles; la mesa Multileg, de Jaime Hayon para BD Barcelona Design, en la que el usuario puede elegir materiales, acabados y hasta doce estilos diferentes de patas; o la alfombra Day by Day también de mischer'traxler, anudadas manualmente que llevan además el nombre del tejedor, su edad y el número de horas que empleó en su fabricación.

En pura contraposición con los diseños que se exhiben, el recorrido de la exposición simula una cadena de montaje compuesta por planchas de madera reciclada y 1.300 tubos de cartón, que ha sido diseñada por Ciszak Dalmas.