Primer vuelo del cuarto A400M
Primer vuelo del cuarto A400M AIRBUS MILITARY

El consorcio aeronáutico europeo Airbus tratará de mitigar las consecuencias de la reducción de la cadencia de producción del A400M sobre el empleo en la fábrica de San Pablo, en Sevilla, mediante la recolocación dentro del mismo programa, sin distinción de división, para mantener estos puestos de trabajo especializados y de alta cualificación.

Así lo ha asegurado el consejero delegado de Airbus, Tom Enders, durante la rueda de prensa posterior a la presentación de los resultados en Toulouse, tras ser preguntado por el alcance de la decisión de reducir la cadencia de producción del aparato a 15 en 2018, once en 2019 y, posteriormente, a ocho unidades en caso de que no existan nuevos contratos.

En San Pablo se sitúa la línea completa de fabricación y ensamblaje final de los aviones de transporte medio y ligero CN235 y C295, así como del avión de transporte militar A400M, mientras que emplea a alrededor de 2.600 personas.

Airbus tenía previsto cerrar el ejercicio 2017 con la entrega de 20 unidades del avión de transporte militar, si bien finalmente se quedó ligeramente por debajo del objetivo marcado al entregar 19 aparatos a sus clientes.

El pasado año el consorcio se enfrentó a un nuevo incremento de costes del programa A400M, con una provisión de 1.300 millones de euros, cifra a la que se ha de sumar 2.200 millones de euros adicionales 2016, 290 millones en 2015 y 551 millones en 2014.

De cara a 2018, el programa del A400M absorberá unos 1.000 millones del flujo de caja disponible, cantidad similar a la del año pasado. Airbus no descarta nuevos cargos para los próximos años, que se intentará mitigar en la medida de lo posible.

REVISIÓN DEL CALENDARIO DE ENTREGAS

Respecto al preacuerdo con los países clientes, Enders dijo estar "muy agradecido. No obstante, aún se requiere la firma del acuerdo final, del que, aseguró, "no hay dudas" de que llegará. Entre otras cosas, incluirá un plan de entregas actualizado y una hoja de ruta para completar sus capacidades militares, para minimizar riesgos a futuro.

La declaración de intenciones (Dol), firmada la semana pasada, con las naciones clientes del A400M permitirá introducir una enmienda al contrato de lanzamiento del programa -suscrito con España, Alemania, Francia, Reino Unido, Turquía, Bélgica y Luxemburgo-.

Se trata de un primer paso para un acuerdo final con el que se busca "la mayor reducción posible de las provisiones", señalan desde el grupo, ante el déficit acumulado del A400M. En todo caso, Airbus espera que en 2020 el programa del A400M esté en positivo.

En 2010, los países de la Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (Occar) acordaron compartir los sobrecostes del proyecto con una financiación adicional de 3.500 millones de euros a través de créditos a la exportación, que se sumarían a la dotación de 20.000 millones de euros con la que se lanzó el programa.

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