Tony Blair & El Papa
Las reuniones de Blair con el Papa en 2006 alimentaron las especulaciones. AGENCIAS

El ex primer ministro británico Tony Blair, actual enviado especial del Cuarteto de Madrid para Oriente Medio, se ha convertido al catolicismo, ha confirmado su portavoz oficial.

Blair abandonó el anglicanismo y recibió la bienvenida al catolicismo, la misma fe que profesa su esposa, Cherie, del propio primado católico de Inglaterra y Gales, el cardenal Cormac Murphy-O'Connor, en un servicio religioso celebrado anoche en la capilla de la Casa del Arzobispo en Westminster, en el centro de Londres.

"Estoy muy contento de dar la bienvenida a Tony Blair dentro de la Iglesia Católica. Durante un largo tiempo ha asistido de forma regular a misa con su familia y en los últimos meses ha estado siguiendo un programa de formación" para prepararse para este momento, señaló en un comunicado el cardenal Murphy-O'Connor.

Visita al Vaticano

La prensa británica había conjeturado desde hace meses con la posibilidad de que el ex primer ministro, que estuvo al frente del Gobierno de Londres durante más de diez años , cambiara de religión una vez que dejara el poder.

Blair, que fue sustituido como primer ministro por Gordon Brown el 27 de junio pasado, fue recibido sólo unos días antes en audiencia por el papa Benedicto XVI entre rumores acerca de su posible conversión al catolicismo. La prensa británica veía esta una oportunidad perfecta parra hacer ese anuncio histórico, pero fue disuadido por el primado católico de Inglaterra y Gales, que lo acompañó en ese viaje.

El deseo de Blair de convertirse era un secreto a voces
El cardenal, de acuerdo a una información publicada en noviembre pasado por el dominical The Sunday Telegraph, explicó a Blair que sería poco sensato e inapropiado
aprovechar una ocasión de tanta visibilidad internacional para anunciar algo tan privado y le recomendó que esperara hasta dejar el poder.

El deseo de Blair de convertirse a la fe católica ha sido un secreto a voces durante años.

Si no ocurrió durante sus diez años en el número 10 de Downing Street fue, según la prensa británica, porque habría resultado polémico ya que, en interpretación de algunos expertos, la Ley de Emancipación (religiosa) de 1829, que dio plenos derechos civiles a los católicos, impide a un miembro de esa religión ser primer ministro.

También habría creado un conflicto desde el punto de vista de la Iglesia Anglicana ya que el primer ministro es quien elige a los obispos de esta confesión.