La Fortuna ha sonreído a José Gadín, de 32 años, un pintor que tuvo que retirarse por invalidez, al caerse de la obra donde trabajaba, con un décimo del "Gordo" del sorteo extraordinario de la lotería de la Navidad.

José y su mujer compraron un décimo del gordo en el Bar Arco Iris, del que son clientes habituales, y con este premio seguramente se animarán a tener un hijo, ya que esos cincuenta millones de las antiguas pesetas "son el mejor cheque bebé" para José.

Además, el afortunado explicó a Efe que con el dinero del premio, él y su mujer piensan comprarse un piso, aunque por el momento empezará por cambiar el menú del día "por un bogavante".

Unas treinta personas celebraron con champán que la fortuna escogiera el 6.381 para premiarlo con el Gordo de Navidad, un número del que José Romar, dueño del Bar Arco Iris vendió unos cincuenta décimos a los clientes más habituales.

Romar, de 44 años, también resultó premiado, pues se quedó con uno de los décimos del único número que vendía en su establecimiento, aunque aclaró que es la primera vez que juega a este número y que no lo escogió "por ninguna razón en especial".

El dueño del bar, que está casado y tiene dos hijos, aún no sabe en qué se va a gastar el premio, aunque sin duda es una ayuda importante, reconoció.

Lucía Calvo, una amiga y cliente del bar de Romar, es otra de las afortunadas que aseguró que estaba "demasiado nerviosa" para pensar en qué se iba a gastar el dinero y que de momento iba a celebrarlo, pues era la primera vez que le tocaba un premio.