Las catorce personas que el viernes arrestó la Policía de Bélgica por su supuesta vinculación con un plan para liberar a Nizar Trabelsi, un islamista que cumple condena en una prisión belga por intento de atentado, fueron puestos en libertad.

Una portavoz de la Fiscalía federal precisó que la investigación continúa y recalcó que el juzgado de instrucción no está obligado a justificar porque no ha presentado una orden formal de arresto contra los catorce sospechosos, según la agencia Belga.

La Fiscalía dejó claro que, tras las primeras pesquisas, "había indicios suficientes de una amenaza terrorista, lo que llevó al arresto preventivo".

Alerta antiterrorista

Las autoridades belgas activaron el viernes la alerta antiterrorista en Bruselas, que aún continúa, tras anunciar que habían abortado un plan para liberar a Nizar Trabelsi, un tunecino vinculado a Al Qaeda que intentó en 2001 atentar contra una base militar.

Según la Fiscalía, los catorce arrestados tienen "una visión extremista del Islám y preparaban un plan de evasión con armas y explosivos", aunque en los registros efectuados hasta ahora no se han encontrado.

La agencia Belga recordó que el juzgado de instrucción ordena la detención de un sospechoso sólo si tiene indicios serios de culpabilidad, si el supuesto delito cometido se castiga con al menos un año de cárcel y si la reclusión es absolutamente necesaria para la seguridad pública.

En cuanto a la identidad de los catorce arrestados que ya han sido puestos en libertad, por el momento sólo se sabe que entre ellos se encuentra Malika El Aroud, viuda de Dahmane Abd El Sattarl, uno de los asesinos suicidas del comandante Ahmed Sha Masud, líder de la resistencia afgana contra el régimen talibán.

Tras la muerte de su marido en el citado atentado, el 9 de septiembre de 2001, Malika, belga de origen marroquí, organizó una red de apoyo a islamistas encarcelados, como Nizar Trabelsi.