Los operarios ultimaban los detalles de la línea de alta velocidad entre Madrid y Valladolid, cuando varios agentes de seguridad han recorrido a pie (cada uno un tramo) los 28 kilómetros del túnel de Guadarrama. 

 El objetivo era comprobar cada una de las galerías y garantizar así que todo está en orden, según ha podido saber 20 minutos,  a través del relato de los trabajadores de la línea.

No quieren sorpresas durante el viaje de inauguración en el que el presidente Zapatero, acompañado por toda la comitiva, llegará mañana a Valladolid (a las 11.30 horas).

De hecho, se han extremado las medidas de precaución y en los andenes de Segovia, se ha cacheado a los operarios que iban a trabajar hoy en el interior del túnel, algo que hasta ahora nunca había ocurrido.

Entre los últimos remates, las operadoras de telefonía móvil continúan comprobando la cobertura, que posibilitará la recepción de llamadas dentro, incluso, de los túneles.