Fachada de la Ciudad de la Justicia
Fachada de la Ciudad de la Justicia EUROPA PRESS

Estos dos hombres se han sentado este martes en el banquillo de los acusados ante un jurado popular en la Audiencia de Valencia y se les acusa de un delito de homicidio y de otro de daños por incendio. El fiscal reclama 16 años de prisión para cada uno por estos delitos con la circunstancia agravante de abuso de superioridad. Los acusados, por su parte, han negado haber participado en la agresión y se han culpado mutuamente.

Los hechos se remontan a julio de 2016, cuando los acusados -uno de ellos de nacionalidad rumana y otro búlgara- se cruzaron con la víctima, al que ambos conocían y con el que uno de ellos tenía una enemistad motivada por una pelea producida entre familiares de ambos, según consta el escrito provisional del ministerio fiscal.

Posteriormente se dirigieron a una discoteca de Rafelbuñol (Valencia), donde consumieron varias copas, y pasadas las 2 horas se dirigieron juntos a la caseta de campo abandonada en la que habitaba la víctima, ubicada en el Camino de Santa María, en la partida Roll Menor de El Puig.

Tal y como recoge el fiscal, ambos, de común acuerdo, cogieron instrumentos inciso punzantes tipo navaja y un instrumento contundente tipo barra metálica y comenzaron a asestar puñaladas a la víctima. Le dieron una brutal paliza, le produjeron diversas heridas y traumatismos que le causaron la muerte por hemorragia visceral y shock traumático.

Posteriormente, los acusados, uno de ellos con antecedentes penales, prendieron fuego a la caseta habitada por la víctima, que resultó totalmente incendiada.

Según la versión de uno de los acusados, el que supuestamente tenía una enemistad con la víctima, ha manifestado ante el jurado, a preguntas de su letrado, que conocía al otro acusado al ser compañero suyo de trabajo en el Ayuntamiento de Museros. Ha indicado que el día de los hechos era su cumpleaños y, tras mantener una comida familiar en la que bebió "un poco", salió a una discoteca.

Ha explicado que en el trayecto se encontró con su compañero de trabajo, quien estaba en un parque de la Pobla de Farnals con dos litronas de cerveza y le invitó. Mientras estaban allí se cruzaron con la víctima y su amigo le dijo: "Este es el gitano de mierda que tuvo un problema con tu hermano".

El acusado ha indicado que a su hermano lo conocían en todo el pueblo "pero no por ser mala persona", ha aclarado. Seguidamente se dirigieron a la discoteca y mientras consumían alcohol, su compañero se iba frecuentemente al baño, cree que para "drogarse".

En un momento determinado, ha señalado que su compañero salió "muy acelerado" del baño y le preguntó dónde iba. "Salió y fue hasta unos campos próximos a la discoteca. Yo iba con él y me decía 'ya verás lo que voy a hacer ahora'".

Así, se dirigió a la caseta y él se detuvo un poco antes. "Me dijo que iba a asustarlo -a la víctima-. Escuché gritos y entré. Le dije que no le pegara más con la barra de hierro. Me acerqué, se la quité y la tiré. Y me fui corriendo", ha dicho. En ese momento se cayó y se hizo heridas en las rodillas y codos, ha manifestado.

Tras ello cogió su teléfono móvil para llamar al '112 Comunitat Valenciana' pero su amigo fue por detrás y le preguntó a quién llamaba. Le dijo que dejara el móvil o le "reventaba". Se fueron después a la discoteca y él continuó bebiendo mientras su compañero bailaba, ha expuesto.

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