Los artífices tienen un mes para «restablecer el orden urbanístico». La Gerencia de Urbanismo ha decretado la demolición de una decena de edificaciones ilegales en distintas zonas de la ciudad.

Las construcciones fueron detectadas en una visita girada por los inspectores de Urbanismo, que comprobaron cómo algunos vecinos se «han hecho verdaderos chalés a su antojo», indicaba ayer la concejal de Urbanismo, Isabel Nieto. En total, los inspectores han decretado ilegales diez edificaciones: una en Albanta –zona del Serrallo–, otra a la altura de Los Vados y ocho en el entorno de Canto Grande.

Casas, piscinas...

Allí se han hecho casas, piscinas, vestuarios, naves, caminos, etc. sin permiso y en suelo protegido. Para la edil, «el hecho de que el nuevo PGOU tenga previsto cambiar la calificación de esos suelos no quiere decir que la gente se salte la actual norma a la torera». Cada infractor ha de tirar lo construido y pagar 63.000 euros de multa.