Imagen de uno de los huertos investigados
Imagen de uno de los huertos investigados GUARDIA CIVIL

La operación 'RUTÁCEA' se inició el pasado mes junio, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de unas supuestas estafas en el sector agrícola, denunciadas en el Puesto Principal de la Guardia Civil de Alhama de Murcia, explican fuentes de la Benemérita.

Agentes del Equipo ROCA, especializados en robos en el campo, obtuvieron la documentación facilitada por las empresas perjudicadas que, una vez examinada, permitió constatar que existía una trama delictiva, liderada por un supuesto empresario del sector, dedicada a la adquisición de grandes cantidades de productos agrícola que, finalmente, no eran abonadas.

Durante los últimos siete meses, la Guardia Civil realizó un estudio de la documentación mercantil obtenida, donde se constató la emisión de pagarés sin fondos o la interposición de otras empresas auxiliares del sector, a quienes trataron de cargarles los pagos.

Los indicios obtenidos en esta primera fase de la investigación permitieron descubrir más de 300.000 euros estafados a una docena de empresas agrícolas con sede en Jumilla, Cieza, Ceutí, Cehegín, Alhama de Murcia, Librilla, Mazarrón y Orihuela (Alicante).

La investigación ha culminado con la detención de dos personas -varones, de 39 años y 42 años y vecina de Sangonera la Seca-Murcia y con antecedentes por delitos de la misma naturaleza- como presuntas autoras de los delitos de estafa y apropiación indebida.

Además, una tercera persona, -varón, española, de 38 años y vecinas de Sangonera la Seca-Murcia-, ha resultado investigada por la presunta autoría de los delitos esclarecidos.

ORGANIZACIÓN Y PROFESIONALIDAD EN EL SECTOR

La operación 'RUTÁCEA' ha puesto de manifiesto que los ahora detenidos -con conocimientos en el sector agrícola-, mediante una puesta escena perfectamente estudiada, se hacían pasar por agentes del sector relacionados con reconocidas y solventes empresas agrícolas que ofrecían el pago instantáneo de los productos.

Para ello organizaban las tareas delictivas de tal forma que uno era el encargado de visitar las explotaciones agrícolas para tasar la fruta y convencer a los agricultores de los beneficios económicos que obtendrían, mientras el resto se ocupaba de las tareas de administración de la empresa.

El objetivo de esta argucia no era otro que el de inducir a los productores agrícolas para que cambiasen a los habituales intermediarios de años anteriores, por la empresa gestionada por uno de los detenidos, según señalan las mismas fuentes en comunicado de prensa.

Cuando los agricultores entregaban la mercancía y constataban la tardanza de los pagos, se escudaban en todo tipo de excusas, dilaciones y demás argucias para retrasar los pagos, mientras los productos ya estaban siendo vendidos en mercados nacionales e internacionales.

El estudio patrimonial de la trama delictiva ahora desmantelada ha permitido atribuirles, además, la presunta autoría de delito de apropiación indebida, cometida contra una empresa barcelonesa, que abonó de forma duplicada, una factura por valor de 6.000 euros.

Los arrestados e investigado, la documentación incautada y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Totana (Murcia).

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