Queda claro que el matrimonio católico en Catalunya va perdiendo adeptos año tras año, mientras que las bodas civiles siguen aumentando.

Los datos recogidos por el Institut d’Estadística de Catalunya de la Generalitat revelan que los matrimonios por el rito católico han disminuido un 14,8% en tan sólo un año y representan actualmente el 37,3% del total de enlaces catalanes (en el Estado suponen el 55%).

El hecho es que desde  2004 los matrimonios civiles ganan a los católicos en Catalunya. Ahora bien, el porcentaje de este tipo de enlaces aumenta cuando se trata de contrayentes nacidos en España (43,5% por el rito católico), en comparación con las bodas entre ciudadanos extranjeros (84,4% bodas civiles). En 2006, se registraron 30.819 matrimonios.

1.087 son homosexuales

Durante 2006, se celebraron en Catalunya 1.087 bodas entre personas del mismo sexo –se han multiplicado por cuatro en un año– y suponen ya el 3,5% del total. Respecto al resto del Estado, esta cifra supone el 23,8% del total. Los matrimonios entre  hombres (735 bodas) son más numerosos que entre mujeres (352).

Respecto a la edad media de los contrayentes, no ha dejado de aumentar y ya alcanza, para los primerizos, los 31,8 años para ellos y los 30,3 para las mujeres.

La media general asciende a los 34 años para los hombres y los 31,8 para las mujeres. Y es que el número de matrimonios en segundas o posteriores nupcias continúa aumentando y ya suponen el 23,2% del total. Desde 1986 la media ha aumentado en 6,2 años en los hombres y en 6,6 años en las mujeres. El Baix Penedès y la Val d’Aran es donde ha habido más bodas.

El 21,3% son enlaces mixtos

El 21,3% de los matrimonios registrados en 2006 tenían al menos un contrayente extranjero. En los enlaces mixtos, predominaron los formados por un hombre español y una mujer extranjera. Concretamente, fueron 3.018 bodas, el 46% de las cuales con la contrayente de origen suramericano (sobre todo brasileñas). En las parejas mixtas entre mujer española y hombre extranjero (1.786 bodas) predominaron también los contrayentes de origen suramericano (predominando los ciudadanos argentinos).