Dibujo del proyecto de reforma del túnel de Belate y de uno de los apartaderos.
Dibujo del proyecto de reforma del túnel de Belate y de uno de los apartaderos. GOBIERNO DE NAVARRA

El Gobierno de Navarra ha adoptado en su sesión de este miércoles un acuerdo por el que se autoriza al director general de Obras Públicas la celebración del contrato de las obras de adecuación de los túneles de Belate y Almandoz en la N-121-A a la normativa europea sobre seguridad en este tipo de infraestructura. El presupuesto consignado asciende a 4.912.000 euros (IVA incluido).

El proyecto incluye la creación, en el túnel de Belate, de dos nuevos apartaderos para detener los vehículos en caso de emergencia, así como la colocación de un sistema de drenaje para evacuación de líquidos tóxicos e inflamables y de un nuevo cableado resistente al fuego en ambos pasos.

Está previsto que las obras se inicien en mayo. Obligarán a cerrar los túneles durante un periodo máximo de siete meses. Durante este tiempo, se recomendará la A-15 como alternativa al tráfico de larga distancia (el 60% del tráfico pesado que discurre por la N-121-A), y, en cualquier caso, el tráfico se desviará por la carretera NA-1210, el antiguo puerto de Belate, que se acondicionará para poder acoger el aumento de tráfico.

El vicepresidente de Desarrollo Económico del Gobierno de Navarra, Manu Ayerdi, ha manifestado en la rueda de prensa tras la sesión del Ejecutivo que "tenemos dos túneles, el de Belate y Almandoz, afectados por una normativa europea y tenemos que cumplir unas determinadas obligaciones legales". "Justo las actuaciones que vamos a llevar adelante este año, que están recogidas en los Presupuestos de 2018, son necesarias para cumplir esos requisitos de la directiva europea", ha afirmado.

Según ha añadido, "con esto no cumplimos todo lo que tenemos que cumplir". "Lo que hacemos es necesario, pero no cumplimos", ha incidido Ayerdi, que ha precisado que "la gran cuestión que quedaría por hacer es lo relativo a las salidas de emergencia". "En esto, vamos a seguir trabajando", ha dicho, para exponer sobre dichas salidas que "estamos terminando, será en febrero, sondeos geotécnicos en el túnel que empezaron en 2017; durante 2018 trabajaremos en la redacción de la solución técnica correspondiente".

El vicepresidente ha expuesto que, a pesar de no cumplir con todo, "quiero pensar que si la UE o cualquier órgano con sentido común ve que el Gobierno de Navarra está tomando medidas en 2018 para solucionar incumplimientos existentes y ve también que en 2018 están a punto de terminar los sondeos y hacemos labores de redacción... no me imagino en una situación de tensión con la UE".

NORMATIVA EUROPEA

El 29 de enero de 2004, el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea aprobaron la directiva 2004/54/CE sobre requisitos mínimos de seguridad para túneles de la red transeuropea de carreteras, ha informado el Ejecutivo.

Según esta normativa, en todos los túneles de más de 500 metros de longitud y que estén situados en dicha red deben realizarse las medidas necesarias para conseguir un nivel de protección uniforme, constante y elevado para toda la ciudadanía europea, medidas estas que deben estar implantadas antes de mayo de 2019.

En el caso de Belate y Almandoz, las obras que se van a ejecutar ahora vienen a solucionar parte de las carencias en materia de equipamiento y seguridad. Tras ello, quedarían por realizar, para cumplir en su totalidad la normativa, los túneles de evacuación.

DESCRIPCIÓN DE LAS OBRAS

El proyecto de mayor envergadura lo constituye la construcción de dos nuevos apartaderos en el túnel de Belate, uno en cada sentido de circulación, para detener el vehículo en caso de emergencia. Estos se sumarán a los cuatro ya existentes (dos en cada sentido), adaptándose a la normativa europea que exige un espacio extra para la detención de los vehículos por cada 500 metros de túnel, siendo necesarios seis en esta infraestructura que tiene una longitud de 2.960 metros. El túnel de Almandoz ya cumple la exigencia para sus 1.210 metros, al disponer de un apartadero por sentido.

Cada uno de estos nuevos espacios tendrá 40 metros de longitud y 3 metros de anchura, y estarán separados 40 metros entre ellos. El nuevo apartadero sentido Irun se situará entre los puntos kilométricos 28+375 y 28+415, mientras que el del sentido Pamplona se ubicará entre los puntos kilométricos 28+455 y 28+495. Cada uno de ellos se dotará con un puesto de emergencia con postes SOS y dos extintores. Los trabajos se estima que se prolonguen durante seis meses.

Durante este tiempo, en ambos túneles se llevará a cabo la instalación de un sistema de drenaje para evacuación de líquidos tóxicos e inflamables. Esta red se proyecta de forma independiente a la recogida de agua de infiltración ya existente. Su finalidad es recoger y conducir los vertidos accidentales dentro del túnel y prever su limpieza o recogida antes del vertido al medio ambiente. Se compondrá de un canal con rejilla para recogida continua en el borde de la calzada, arquetas sifónicas cada 50 metros con conexión con un colector a lo largo de todo el túnel. El sistema finalizará en una arqueta desarenadora/desengrasadora y una compuerta de cierre previo al vertido de las aguas al medio natural.

Finalmente, los trabajos incluyen la colocación de sistemas de cableado resistente al fuego en ambos túneles, con el fin de mejorar algunos de los circuitos eléctricos de la actual instalación de baja tensión, con el fin de que la respuesta a un posible fuego en el interior sea lo más eficaz posible. Para ello, se renovará el cableado de la instalación de iluminación de guiado y de emergencia del túnel, así como el de alimentación de los ventiladores, instalando un nuevo cableado resistente al fuego que cumpla la directiva europea.

CIERRE DE LOS TÚNELES

Las tres actuaciones se licitarán de forma conjunta para minimizar las afecciones al tráfico de la N-121-A. Su ejecución, ha indicado el Gobierno, hace imprescindible cerrar los túneles al tráfico durante el tiempo que duren las obras. Está previsto que comiencen en mayo y se prolonguen durante un máximo de 7 meses. El corte se aprovechará para realizar todas las labores de conservación y mantenimiento de los túneles que se llevan a cabo periódicamente.

El Gobierno de Navarra recomendará la A-15 como ruta alternativa para el tráfico de largo recorrido (el 60% del tráfico pesado), para lo cual emitirá mensajes en los paneles dependientes del Centro de Control. En lo que se refiere al tránsito hacia la zona de Baztan-Bidasoa, la alternativa será el antiguo puerto de Belate, que se acondicionará previamente. Los trabajos consisten básicamente en la poda y tala de arbolado, si fuera necesario, refuerzo del firme y mejora de los elementos de seguridad vial.

El Gobierno ya ha comunicado a los ayuntamientos y a los diferentes sectores afectados del transporte (empresas, fuerzas y cuerpos de seguridad, etc.) de las actuaciones previstas.

Según los últimos datos de 2017, la intensidad media de tráfico en la N-121-A es de 10.018 vehículos diarios, de los que 2.749 son pesados.

Los túneles de Belate y Almandoz cumplieron 20 años en servicio desde su inauguración el 28 de noviembre pasado. Se trata de dos tubos con una longitud 2.960 y 1.210 metros, respectivamente. Los trabajos en la perforación de la ladera del puerto hasta su puesta en marcha se prolongaron cuatro años y el coste de la infraestructura fue de 12.400 millones de pesetas (unos 72 millones de euros).

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