Las acusadas de matar al hermano de Kim Jong-un
En el centro, una de las acusadas de matar al hermano de Kim Jong-un, saliendo del juicio. EFE

Una de las dos acusadas por la muerte de Kim Jong-nam, hermano mayor del líder norcoreano, Kim Jong-un, recibió dinero para realizar "bromas" de un norcoreano identificado por la policía malasia como sospechoso, días antes de que se cometiera el crimen. El investigador de la Policía, Azirul Nizam, confirmó este martes el dato a preguntas del abogado de la indonesia Siti Aisyah en el juicio en su contra que se celebra en Malasia, lo que refuerza la versión de la defensa.

Kim Jong-nam murió el 13 de febrero del año pasado después de que la indonesia y la vietnamita Doan Thi Houng le asaltaran en la terminal de salidas del aeropuerto de Kuala Lumpur y le frotaron el rostro con el veneno VX. Ambas mujeres se declararon "no culpables" en el inicio del proceso después de asegurar a la policía que creían que participaban en una broma para un programa de televisión.

El abogado Gooi Soon Seng aseguró que su clienta fue reclutada por el taxista Kamarudin Masiod, quien la presentó a Ri Ji U, un norcoreano que se hizo pasar por japonés y que ofrecía retransmitir la broma en directo por un canal japonés en Youtube. Los tres fueron a un centro comercial de Kuala Lumpur donde Siti Aisyah presenció un asalto de broma realizado por una mujer no identificada y luego efectuó tres ella misma.

"Kamarrudin confirmó que vio la broma y que Siti Aisyah recibió 400 ringgit (unos 100 dólares) de los cuales dio 100 a Kamarrudin", declaró el letrado a la televisión The Star al termino de la vista en la que el investigador de la policía corroboró su exposición. Ri Ji U fue uno de los tres sospechosos que tras el suceso se refugiaron en la embajada norcoreana de Kuala Lumpur hasta que pudieron viajar a Corea del Norte como salida a un tenso conflicto diplomático.

La policía malasia identificó como sospechosos a cuatro norcoreanos más que salieron del país en un vuelo desde el mismo aeropuerto poco después del asesinato. Los servicios de inteligencia de Corea del Sur y Estados Unidos atribuyeron el crimen a agentes norcoreanos, pero Corea del Norte mantiene que la muerte se debió a un ataque cardíaco y acusa a Malasia de conspirar con sus enemigos.

Kim Jong-nam, hermano por parte de padre de Kim Jong-un, estuvo considerado en su día como el favorito a heredar la jefatura del régimen norcoreano, pero cayó en desgracia en 2001 y vivió los últimos años en el exilio.