Mari Mar Blanco
Mari Mar Blanco EUROPA PRESS

El Gobierno de Emmanuel Macron ha asegurado que no ha modificado ni lo hará su política penitenciaria, sino que son los presos de ETA los que han cambiado su posición al aceptar cumplir con los requisitos establecidos en la legislación francesa, que continúa inmutable. De esta forma, ha asegurado que procederá al acercamiento de los reclusos de la banda que realicen solicitudes individuales, tal como contempla la Ley, y ha marcado como "líneas rojas" que no tengan delitos de sangre y que estén a punto de cumplir condena.

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Marimar Blanco, que se ha reunido este jueves por la tarde con representantes del Ministerio de Justicia francés, les ha trasladado su respeto a la legislación francesa, pero también su postura contraria al acercamiento de los presos, más teniendo en cuenta que la banda no se ha disuelto ni se ha arrepentido de sus crímenes.

Blanco se ha entrevistado con Helène Davo, directora adjunta del gabinete de la ministra de Justicia francesa, Nicole Belloubet, a la que ha agradecido que haya convocado a la Fundación para explicarle la postura del Ejecutivo de Francia sobre un tema "tan sensible" como es el acercamiento de los reclusos de ETA.

Tras el encuentro, la presidenta de este colectivo de víctimas se ha mostrado más "tranquila" porque Davo le ha comunicado que no se va a aplicar esta medida "de forma generalizada" a todo el colectivo de presos de la banda, "y que no hay ningún tipo de negociación abierta ni con las asociaciones de los presos ni, por supuesto, con la organización terrorista ETA".

UNA QUINCENA DE PETICIONES

En este sentido, les ha explicado que "lo que hay es una petición individualizada por parte de los presos", tal como establece la legislación francesa. Hasta el momento, según ha afirmado la representante del Ministerio galo, les han llegado 15 peticiones.

Helène Davo ha asegurado que el Gobierno de Macron va a estudiar una por una las solicitudes y acercará a prisiones cercanas al País Vasco a aquellos reclusos que no tengan delitos de sangre o causas pendientes con la Justicia española, y que estén a punto de cumplir la condena.

En declaraciones a Europa Press, Marimar Blanco ha señalado que ésta se ha mostrado "clara y transparente", y les ha dicho que, si bien los reclusos de la banda pretendían una medida colectiva, algo a lo que el Ejecutivo de Francia no estaba dispuesto a acceder, los reclusos han comenzado a realizar las peticiones a título individual.

EN CONTRA DEL ACERCAMIENTO

Blanco ha afirmado que respetan que Francia cumpla con la legislación vigente, pero ha transmitido a la directora adjunta del Ministerio que la Fundación que preside está en contra del acercamiento. "La organización terrorista no se ha disuelto, ni ha pedido perdón, ni ha mostrado el más mínimo arrepentimiento por cada uno de los crímenes cometidos. Pero es cierto que esos requisitos que están establecidos en la legislación española, no los contempla la legislación francesa", ha añadido.

En esta línea, ha recordado que la Ley en España es "mucho más contundente" a la hora de realizar exigencias para que se proceda a un acercamiento de los presos, como que, además de que se realicen las peticiones individuales, haya "una desvinculación de la banda y arrepentimiento".

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo ha trasladado a Helène Davo que su hermano, Miguel Ángel Blanco, fue secuestrado en julio de 1997 y asesinado tras exigir al Ejecutivo español que finalizara en un plazo de dos días con la dispersión.

"Teniendo en cuenta que el acercamiento fue la justificación para asesinar a mi hermano, mantener una posición ahora a favor del acercamiento, en cierta manera, sería, desde mi punto de vista, manchar su memoria", ha manifestado. Por su parte, Davo se ha comprometido a mantenerla informada de los pasos que vaya dando el Gobierno francés.

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