Salvador Arenere y José Guillén, este jueves en la sede de ADEA
Salvador Arenere y José Guillén, este jueves en la sede de ADEA EUROPA PRESS

El grupo PSA -propietario de Opel- ha comunicado al comité de empresa que estudia un nuevo emplazamiento para el nuevo modelo del Corsa, así como la paralización de las inversiones en la nave 1 de carrocerías de Figueruelas, planta que no optaría a nuevos modelos.

La dirección ha realizado este anuncio después de que los sindicatos hayan suspendido la negociación del convenio colectivo hasta que la empresa no acuerde abordar cinco puntos que consideran prioritarios: el plan industrial, el contrato de relevo, el regreso de los alrededor de 170 empleados que han abandonado la fábrica en estos meses, un plan de rejuvenecimiento de la plantilla y que las condiciones laborales de los empleados de niveles 6 y 7 estén pactadas y dentro del convenio colectivo.

En rueda de prensa, tras presentar los resultados del Indicador de Opinión ADEA del segundo semestre de 2017, Arenere ha indicado que los directivos aragoneses contemplan con "preocupación" la situación en Opel España, dado que la automoción representa el 30 por ciento de las exportaciones de la Comunidad.

Ha asegurado que existe un "riesgo evidente" de deslocalización del sector de la automoción, al advertir de que "se están fabricando coches fuera de España y de Europa con alta tecnología y a precios muy competitivos" y aunque ha cuestionado si son justas las condiciones de los trabajadores de esos países, ha comentado que en países como China "paran a comer once minutos".

"Tenemos que ganar en eficiencia y competitividad", ha sentenciado, para pedir "responsabilidad a todos" y que se alcance un acuerdo aunque haya que "hacer sacrificios a veces difíciles de entender" para dar solución a esta situación que repercute no solo en la planta de Figueruelas, sino en todo el sector, en el PIB de la Comunidad y en el "estado de ánimo" del conjunto de la industria aragonesa.

"NOS JUGAMOS MUCHO"

"Nos jugamos mucho y desde ADEA hacemos un llamamiento a la responsabilidad de todos", ha insistido. Aunque ha dicho ser "optimista", ha advertido de que en otros países "fabrican con una mano de obra más barata y van al mercado y compiten", por lo que ha propuesto diferenciarse y aprovechar las nuevas tecnologías para competir con esas economías.

Asimismo, Arenere ha observado que la automoción alcanzaba antes el 50 por ciento de las exportaciones aragonesas, pero la industria de la Comunidad se ha ido diversificando en estos años. "Antes todo dependía de la gran multinacional y ahora hay un sector que depende en parte de Opel, pero que está vendiendo a otros fabricantes y continentes".

Sin embargo, la alta dependencia del sector de la automoción preocupa a los directivos de ADEA por la necesidad de adaptarse a los movimientos de integración del sector en Europa y a los ajustes que se producirán por los cambios tecnológicos y energéticos, así como por la fuerte competencia de zonas como Asia o Marruecos, que modificará el actual mapa de producción de vehículos.

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