De esta manera, el propio grupo de IU-AA ha difundido un comunicado en el que explica que, "ante las discrepancias entre los principios ideológicos del grupo municipal y las actuaciones llevadas a cabo en el ámbito particular contrarios a éstos" por parte de Juan Luis Rodríguez, "se ha decidido, por coherencia y de forma mayoritaria, retirarle cautelarmente la titularidad de la portavocía".

Además, anuncia que el edil "dejará de recibir la retribución económica en régimen de dedicación exclusiva que percibía por esta función hasta que se resuelvan y esclarezcan dichos hechos en las instancias correspondientes" y, "mientras tanto, el grupo municipal Izquierda Unida-Alternativa Alcalareña renuncia a toda retribución en régimen de dedicación parcial o exclusiva".

El grupo defiende que "continuará desarrollando su labor como hasta ahora", y reitera su "compromiso con los vecinos de Alcalá y con la defensa de los derechos de todos los trabajadores".

Por su parte, el propio Juan Luis Rodríguez ha emitido otro comunicado en el que anuncia la presentación, este viernes ante el secretario y el Registro del Ayuntamiento, de su "dimisión como portavoz y como miembro del grupo municipal Izquierda Unida y Alternativa Alcalareña, solicitando la condición de concejal no adscrito a grupo político".

Se trata, según explica, de una decisión "madurada en los últimos meses" y que se explica por "la división, la falta de confianza, de trabajo, de presencia, de proyecto y de dirección en el propio grupo".

Según Rodríguez, la coalición IU-AA "nació como un proyecto ciudadano, participativo, de izquierdas, y donde el trabajo de calle y con los vecinos era lo principal", pero, "poco a poco, la situación ha ido degenerando hasta convertirse en un cortijo privado de tres personas, donde esa participación y ese trabajo han dejado paso al sectarismo, a los prejuicios, a la falta de rigor político, al desinterés por los problemas vecinales y a la supervivencia como único objetivo en el horizonte".

Afirma que, "durante algunos meses", ha intentado "revertir dicha situación, a pesar de la manifiesta falta de disposición de mis compañeros, pero cuando las situaciones se vuelven irreversibles, ni tiene sentido seguir intentando volver a la senda marcada, ni un sueldo público como el que he disfrutado hasta ahora puede ni debe ser motivo para seguir adelante cuando crees que un proyecto está muerto".

Así las cosas, el hasta ahora portavoz de IU-AA afirma que seguirá "defendiendo lo que creo justo, apoyando o rechazando lo que dicte mi conciencia y lo que considere mejor para Alcalá de Guadaíra, dentro de los principios de la izquierda que siempre he defendido", pero lo hará "sin representar a siglas políticas, ni acompañar a personas que venden unos principios y valores de puertas hacia fuera, pero que están muy lejos de aplicarlos en los ámbitos en los que pueden hacerlo", según advierte.

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