Escena de  'Breaking Bad'
Jesse Pinkman y Walter White ante el televisor. ARCHIVO

La serie Breaking Bad cumple este sábado 20 de enero 10 años desde su estreno. Se trata de una serie de culto, ganadora de 16 premios Emmy (entre ellos Mejor Drama y Mejor Actor Protagonista) y 58 nominaciones, 9 Saturn Awards y 22 nominaciones, y premiada en 2 ocasiones en los Globos de Oro. 

Para celebrar el aniversario cabe destacar que continúa disponible al completo bajo demanda en Movistar+, que celebra como no podía ser de otra manera el aniversario (también en Netflix).

Breaking Bad está protagonizada por Bryan Cranston (Malcolm In The Middle, Drive, Cómo conocí a vuestra madre), actor galardonado con 4 premios Emmy por su interpretación de Walter White, un brillante profesor de química de un instituto de Albuquerque (Nuevo México) que, tras ser diagnosticado con un cáncer de pulmón, decide dedicarse a cocinar metanfetamina para dejar una herencia decente a su hijo discapacitado y a su mujer embarazada (Anna Gunn, reconocida con 2 premios Emmy por su interpretación).

Aaron Paul, también premiado con 3 premios Emmy por su papel en la serie, interpreta a Jesse Pinkman, el ex alumno con quien se asocia para llevar a cabo este plan. El reparto lo completan Bob Odenkirk (protagonista del spin-off de la serie, Better Call Saul, disponible en el servicio bajo demanda de Movistar+), Dean Norris (La cúpula, Scandal), Betsy Brandt (El show de Michael J. Fox), Jonathan Banks (Better Call Saul), el veterano Mark Margolis (Oz, Scarface, El ecualizador) o Giancarlo Esposito (Érase una vez, Revolution, El corredor del laberinto: Las pruebas), estos tres últimos nominados a los Emmy por sus papeles en la serie.

Tanto si ya se ha visto como si no, es un buen momento para regresar a este drama creado por Vince Gilligan y Sony Pictures Television.

Diez motivos para ver 'Breaking Bad'

  • Walter White. El que llama. El peligro. El que responde al nombre de Heisenberg. Su paulatina bajada a los infiernos, pasando de ser un mediocre profesor de Química a convertirse en el mayor magnate del imperio de la metanfetamina, lo ha llevado directo al Olimpo de los mejores antihéroes de la televisión.
  • Jesse Pinkman. Breaking Bad no es Breaking Bad sin la otra cara de la moneda. El destino de Jesse está ligado al de Heisenberg, y viceversa. Jesse es quien más sufre las consecuencias de su relación con Walter, pero también es el único capaz de hacerle frente como a un igual.
  • Porque nos ha dado alguno de los mejores episodios de la televisión, como por ejemplo Ozymandias, dirigido por Rian Johnson.
  • Porque todavía no sabes si el episodio “Mosca” te parece una obra maestra o una estafa descomunal.
  • Porque echas de menos el azul: aunque el verde aparece en la cabecera y el lila era el color favorito de Marie, la mujer de Hank, el color por excelencia de Breaking Bad es el azul. La metanfetamina pura de Heisenberg traspasó fronteras, en la ficción y en la realidad, e incluso dos canciones en la serie le rinden homenaje: “Crystal Blue Persuasion” de Tommy James and the Shondells, y el “Baby Blue” de Badfinger del episodio final.
  • Porque nos gusta el pollo (y si está chamuscadito mejor). Y en Breaking Bad tenemos el de los Pollos Hermanos, auque pueda conllevar sorpresas no muy agradables.
  • Por sus planos de punto de vista subjetivo: lavadoras, bidones, suelos, mascarillas, tubos, maleteros, parabrisas, robots aspiradoras, cisternas de retretes, hoyos en el desierto, bañeras, máquinas expendedoras, piscinas, botellas, bolsas llenas de dinero, rejillas de ventilación, mesas de cristal, hornos, neveras, barbacoas, y hasta un oso de peluche que cae de un avión… Todo vale para meter una cámara y crear una identidad visual propia. Los timelapses son el otro gran recurso que recordamos de la serie de Vince Gilligan.
  • Porque nos gusta la poesía. Breaking Bad puso en evidencia una realidad como un templo: las mayores revelaciones de la vida nos llegan en los lugares más inesperados. Y a Hank le llegó en el retrete leyendo a Walt Whitman.
  • Porque ya forma parte de nuestra cultura colectiva: nos ha dado excusas para cualquier fiesta de disfraces, tenemos las estanterías llenas de referencias a la serie, no nos fiamos de tipos con sombrero y gafas de sol ni  miramos con los mismos ojos las caravanas...
  • Porque Breaking Bad fue caldo de cultivo de metanfetaminas, pero también  de una gran amistad entre Bryan Cranston y Aaron Paul. Ambos vieron su carrera lanzada gracias a sus  interpretaciones y llenaron sus casas de premios.