Carlos Alonso
Carlos Alonso CEDIDA

Carlos Alonso se suma así a los presidentes de los cabildos de Fuerteventura, Lanzarote y El Hierro, que también han mostrado su defensa "irrenunciable" al criterio de la triple paridad, al igual que ya hicieran junto al Cabildo de La Gomera cuando firmaron un manifiesto en la Casa Borges Estévanez para mostrar su oposición a la modificación del sistema electoral vigente.

La propuesta de los cuatro grupos parlamentarios se sustenta en una serie de premisas fundamentales: la reducción de las barreras electorales del 30 al 15% a nivel insular y del 6% a un porcentaje que oscilará entre el 5% y el 3% a nivel regional; aumentar el número de diputados en diez, uno se le otorgaría a la isla de Fuerteventura por criterio poblacional y los otros nueve se distribuirían por un sistema de restos, y todo ello sin que suponga un incremento para las arcas públicas de la Cámara.

Carlos Alonso ha señalado a los medios que, aunque no es un acuerdo firme, sigue pensando que el mejor sistema que tiene Canarias para equilibrar territorio y población es la triple paridad, pues cree que es un sistema que ha dado buenos resultados a lo largo de estos años.

Advirtió, además, que la propuesta que se ha hecho no cambia mucho el escenario político, pues aplicando sus criterios a los resultados obtenidos en las elecciones de 2015 se obtiene un resultado "muy similar" al que hoy existe en la Cámara, con un incremento del número de diputados para el Partido Popular, Podemos y Coalición Canaria, la entrada de Ciudadanos como consecuencia de la bajada de las barreras electorales, y la primera fuerza política seguiría siendo CC, la segunda el PSOE y la tercera el PP.

Agregó que las mayorías que surgen también serían similares, dado que la suma de los distintos grupos obtendrían resultados parecidos, por lo que "no parece que esta reforma -que buscaba modificar el panorama político y hacer un reflejo de la realidad política de las islas- cambie nada. Lo único que cambia es que hay diez diputados más y, por tanto, un coste adicional y una tensión innecesaria entre las islas periféricas y las capitalinas", afirmó.

Otra cuestión que también provocará un debate, avisó Carlos Alonso, es que esta reforma daría un diputado más a Tenerife con respecto a Gran Canaria, dado que de los nueve que se asignen con el sistema de restos, lo más probable es que cinco serían para Tenerife por tener más población y cuatro para Gran Canaria, lo que genera "otro factor de tensión".

"Partidos como NC, que son los que más han provocado esta reforma, no creo que estén muy contentos con que Tenerife tenga más diputados. Al final se está haciendo el pan con unas tortas, generando más tensión para generar más gasto político y, además, una reforma que genera tensión entre Tenerife y Gran Canaria y entre las islas periféricas y las capitalinas", insistió el presidente insular.

Alonso reconoció que la reforma electoral es un debate "complejo" que, de alguna manera, está también influido de manera "sesgada" por el hecho de que la reforma electoral se puede fusionar con la del Estatuto de Autonomía, con lo cual, "se puede imponer desde Madrid una reforma no teniendo en cuenta los criterios de Canarias".

Incidió en que la mayoría de los presidentes de cabildos se han posicionado a favor de mantener el sistema actual y lo que se ha planteado es una propuesta de reforma que "no resuelve los problemas que dice que viene a solucionar, que produce una pérdida de poder a las islas periféricas y, además, que puede provocar que Tenerife tenga más diputados que Gran Canaria. Con lo cual, aquellos que venían a proponer una mayor presencia de esta isla dentro del escenario político, se ve que la estructura política no cambia y que pierden peso político en relación a Tenerife", concluyó.