Pleno del Ayuntamiento de Santiago
Pleno del Ayuntamiento de Santiago EUROPA PRESS

El gobierno local de Santiago, que preside Martiño Noriega (Compostela Aberta), ha logrado sacar adelante los presupuestos del último año completo de mandato municipal con la abstención del PSdeG y del BNG, mientras los grupos de la oposición se enzarzaron en una discusión sobre sus respectivos posicionamientos.

Así, la capital gallega se sitúa como cuarta ciudad en lograr aprobar los presupuestos para este año (aprobación inicial), después de que Vigo lo hiciese en el mes de noviembre y Pontevedra y A Coruña a finales de diciembre. No así es el caso de Lugo, que están ligados a una moción de confianza y a que no se presente una moción de censura, Ourense y Ferrol, que siguen sin cuentas municipales.

En el debate, en el que no participó el alcalde, la responsable de Hacienda, María Rozas, ha explicado que el documento es "expansivo" y el presupuesto es el más alto desde 2009, con unos 113 millones de euros si se suman los organismos dependientes.

Aunque no dieron el 'sí' a las cuentas municipales, los portavoces de BNG, Rubén Cela, y PSdeG, Paco Reyes, explicaron su abstención sobre la base de que estos presupuestos son "mejores" que los de 2017 y que es positivo para la capital gallega contar con unas cuentas aprobadas en lugar de prorrogar las hasta ahora vigentes.

En su intervención, Rubén Cela justificó, no obstante, no dar un apoyo positivo sobre la falta de "credibilidad" que, a su juicio, tiene el gobierno local a la hora de ejecutar los presupuestos. "El papel lo aguanta todo", ha dicho, para denunciar la "baja ejecución" de las inversiones.

Sin embargo, por "responsabilidad", porque se incorporaron "propuestas" suyas y porque coinciden en el "plano ideológico" con líneas de actuación, los nacionalistas han dado su abstención, lo que permite la aprobación de las cuentas.

"QUE SE HAGA BUEN USO"

Paco Reyes, en nombre del PSdeG ha esperado que "se haga buen uso" de la abstención que han concedido los tres socialistas, con un concejal menos desde hace meses por la negativa de Antón Barba a asumir el puesto al no tener garantizado un salario y ser incompatible con el suyo como funcionario.

En todo caso, el dirigente socialista ha pedido que esta aprobación de presupuestos permita sacar adelante las inversiones previstas en los presupuestos e incrementar la ejecución, "no como en 2016" y como "sospechan" habrá pasado en 2017.

Por su parte, el portavoz del PP local, Agustín Hernández, ha denunciado que se dieron más de 330 contratos "a dedo" y ha manifestado que no tiene nada que objetar si se hicieron de forma legal, pero en todo caso ha denunciado, como también lo hizo el BNG, que Compostela Aberta se había comprometido a reducir este tipo de contratos.

Además, el dirigente popular también criticó la partida de publicidad y propaganda que depende de la Alcaldía, que asciende, según dijo, a 100.000 euros más a la que había antes y que, según rebatió la concejala de Hacienda, esto se debe a que se aglutinan de otros departamentos pero que en el cómputo global es menos que con el gobierno del PP. Además, le recriminó que él tenía el "doble" de presupuesto que actualmente Martiño Noriega, lo cual Hernández achacó a las competencias.

"LO QUE HUBO A DEDO FUE SU DESIGNACIÓN COMO ALCALDE"

Sobre los contratos, María Rozas espetó al dirigente popular que "lo único irregular" que hubo en el Ayuntamiento de Santiago en los últimos años fue que Agustín Hernández "fuese alcalde a dedo" siendo el "número 25 de la lista" del PP cuando Gerardo Conde Roa se convirtió en alcalde (al que sustituyó en la misma legislatura Ángel Currás y después Agustín Hernández debido a los casos de corrupción que salpicaron al Consistorio). "Aquí lo único que hubo a dedo es que usted fuese alcalde", le recriminó Rozas a Agustín Hernández.

El portavoz del PPdeG en el Ayuntamiento de Santiago cree que el del PSdeG es un "papelón" el que ha jugado en la aprobación de los presupuestos, aunque ha ironizado con que el "75 por ciento de los concejales que aún asisten a estos plenos tienen mucho valor".

También ha destacado la "cara de póker que ponen" cuando llaman a Antón Barba para tomar posesión de su escaño sesión tras sesión: "Un espectáculo surrealista". "Casi era mejor que no asistiesen para evitar la irrelevancia que intentan enmascarar con ataques al BNG", ha dicho.

De hecho, ha acusado al alcalde de Santiago de otorgar un papel más "relevante" al PSOE local del que tiene por el número de escaños, ya que le bastaría su voto de calidad y el apoyo del BNG para sacar adelante las cuentas municipales.

"El beneficiario último es el alcalde", ha manifestado, tras acusar también al BNG de que "todo lo sabe, todo lo critica, pero a la hora de la verdad todo lo apoya". "Y Noriega consigue aprobar sus presupuestos", ha concluido Hernández, quien ha considerado a todos ellos "protagonistas de un teatrillo, de una comedia".

Y aunque el regidor compostelano no le ha respondido, ya que no tomó la palabra en el debate -aunque puede hacerlo-, Agustín Hernández dedujo que le diría que "no es asunto de su competencia" meterse en cuestiones de otra fuerza política. "Pero la realidad es tozuda, y la conclusión es una comedia y que no hay proyectos novedosos", ha sentenciado.

"PSICOANÁLISIS"

María Rozas ha agradecido, irónicamente, el "psicoanálisis" hecho por Hernández. "Psicoanálisis low cost", secundó Rubén Cela, quien interpretó que Hernández había entrado, después del "roscón de Reyes", en "campaña electoral. A su juicio, los votantes del PP entenderían que fuese "más contundente" en su actuación, "pero con el gobierno, no con la oposición".

En esta línea, Paco Reyes, que defendió la postura del PSOE frente a la posibilidad de una moción de confianza que acaso hiciese "alcalde" a Agustín Hernández "por la puerta de atrás", espetó al portavoz popular que fue "el peor conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas" que tuvo Santiago de Compostela.

Consulta aquí más noticias de A Coruña.